miércoles, 28 de julio de 2010

El síndrome del autismo, en "Es Posible"


BUEN MATERIAL-N O HAY QUE DARSE POR VENCIDO.

El niño autista no es deficiente

José Rubio

El presidente de una asociación valenciana de padres de niños con autismo, refería que la incidencia actual de casos de autismo se estima en el 1 por cada 100 ó 150 niños. Como fácilmente se puede comprender, este aumento del mil por ciento respecto de hace tan sólo veinte años, no se debe al crecimiento real de casos, sino a una variación en la clasificación epidemiológica de los trastornos de la infancia. Alrededor de los años ochenta se abandonaron las categorías clínicas (psicodinámicas), a favor de novedosas teorías cognitivo-comportamentales, que sitúan el trastorno autista en el déficit cognitivo, es decir del orden de la deficiencia mental, dejando fuera la subjetividad del niño. La consecuencia es la fenomenal multiplicación de casos agrupados bajo este trastorno. Esto se presenta como un avance científico, queda eliminada la implicación clínica del sujeto, y en consecuencia se aborda únicamente con un aprendizaje que restaure las deficiencias. Tal perspectiva pedagógica, fácilmente, se vuelve invasiva, empuja a los padres a hacerse educadores hasta el límite de sus fuerzas: a más y mejores aprendizajes mayores resultados, y esto sin límite. Hay que decirlo, los resultados, no obstante, son inciertos, no hay una clara proporción entre a más aprendizaje, mayor resolución del trastorno. Y cada vez más se oyen testimonios de padres para advertir de las falsas esperanzas que pueden conducir a verdaderas tragedias.

Se logró diferenciar el autismo de la discapacidad, el doctor Kanner, psiquiatra norteamericano, por primera vez en el año 1943, describió unas características específicas —distintas del cuadro clínico de los débiles mentales— que denominó «autismo precoz infantil», situándolo del lado de las enfermedades mentales. Igualmente otro psiquiatra austriaco, Hans Asperger —en esa misma época— describe un cuadro similar, aunque menos grave, que llama «psicopatía autista», indicando claramente que no se trata de un déficit cognitivo, sino de una «anomalía» de su constitución psicológica. Martín Egge —autor de un clarificador y documentado libro titulado El tratamiento del niño autista— dice que el trastorno del contacto es el quid que conduce al sujeto a tomar distancia y obstaculiza la abstracción conceptual. La razón diferencial del autismo, desde el principio y actualmente también, es la desconexión del sujeto sin déficit mental que lo justifique, se podría decir que, pudiendo neurológica y funcionalmente ser normal, algo enigmático de su forma de ser, impide el desarrollo.

Los niños autistas —el psicoanálisis de orientación lacaniana lo comprueba cada día en los múltiples casos que atiende, así como en las diversas instituciones y familias que orienta— son sujetos que habitan el lenguaje y, si sabemos escuchar su singularidad, ellos nos hablan. Establecer, por fuera de las pautas educativas, el contacto subjetivo, abre las vías de una regulación y un avance madurativo claro. Es lo que algunos autistas llamados de alto nivel, como es el caso de Temple Grandin, no se cansan de repetir. Así pues, no seamos sordos, la tarea no solo es reeducativa, principalmente es hacer posible ayudarle a construir un «autismo entre varios».
 

Autismo: Etiologías y Tratamiento

UN PROYECTO D E VIDA , TERAPIA PARA VIVIRLA

Apacaf trabaja para mejorar el día a día de personas con trastornos del entorno autista planificando cursos estivales en su casa de la parroquia estradense de Berres

El paseo con los perros es una de las actividades cotidianas. // Bernabé / Luismy

PABLO COUSO - A ESTRADA En la parroquia estradense de Berres hay un lugar en donde el aflorar de los frutales, propio del verano, tiene un valor especial que no se puede medir con dinero. Se trata del centro que posee la Asociación de Pais de Persoas con Trastorno do Espectro Autista (Apacaf) y en el que desde el año 2005 residen personas con este tipo de discapacidades. Allí, una pequeña huerta próxima a la entrada de la finca constituye un nuevo "campo de batalla" para los ocho residentes con los que cuenta la casa.

La especificidad de estas discapacidades fue la principal causa para la proliferación de este tipo de centros, ya que antes las personas con autismo eran tratadas en otras entidades de naturaleza médica que no tenían el grado de especialización necesario para ayudarles con este tipo de trastornos. Sus efectos se clasifican en tres categorías como son la interacción social, la comunicación verbal y, en tercer lugar, modificaciones en el campo de la imaginación a la que están unidas las conductas repetitivas tan identificables con las actitudes asociadas al autismo.

Organizaciones como Apacaf trabajan por todo el mundo para mejorar las condiciones de vida de las personas con autismo, tal y como explica su presidenta, María José Ferradáns, cuando afirma que su intención es "ofrecerlles a estas persoas un proxecto de vida que se adapte ás súas potencialidades". En ello se centra el trabajo que se hace en Berres, donde además de actividades en los diferentes "obradoiros" o los trabajos en la huerta, procuran realizar las labores propias de la vida cotidiana. Así, se les ofrece la posibilidad de obtener una cierta independencia, haciendo cosas a las que las personas acostumbradas a una vida social considerada normal no suelen dar importancia, como son hacer la cama, preparar la comida, o lavar y tender la ropa. Cada uno de los residentes en el centro participa en la medida de sus posibilidades y para vigilarlos y alentarlos cuentan con la ayuda de las 14 personas que, por turnos, se encargan de su cuidado.

El verano está de visita también en este centro, donde del verde salen flores y de las caras sonrisas. Caras nuevas, también, con la llegada de compañeros que pasarán allí períodos de diez días para la realización de los campamentos estivales.

En Berres, las personas responsables del proyecto de Apacaf se mantienen firmes en su propósito de terapia ecológica basada en procurar la adaptación de un universo vital a las potencialidades de las personas que lo transitan.

miércoles, 14 de julio de 2010

“María y yo” la película

Este viernes 16 de julio se estrena en los cines españoles la película “María y yo” una adaptación cinematográfica del cómic homónimo sobre el autismo realizado por el ilustrador Miguel Gallardo.

En palabras de Silvia en su blogtiquín del autismo, “María y yo” es un cómic, de un viaje. Unas viñetas muy especiales, de un padre y su hija, María. Un libro de autismo. Pero con una manera de hablar del autismo, distinta, divertida, tierna, esperanzadora y con mucho, mucho amor.

María vive con su madre, May, en Canarias, a 3000 km de Barcelona, donde vive Miguel Gallardo. A veces Miguel y María se van juntos de vacaciones a pasar una semana en un resort del Sur de Gran Canaria, un escenario un tanto inhabitual que no suele acoger entre sus huéspedes a un padre solo con una hija de catorce años que padece autismo. Esta es la historia de uno de esos viajes, y sobre todo, un relato original y lleno de humor, ironía y sinceridad sobre cómo se convive con una discapacidad.

Ilustrador español grafica con humor el autismo de su hija

REUTERS
MADRID, España
El premiado ilustrador español Miguel Gallardo ha superado las limitaciones impuestas por el autismo de su hija haciendo lo que mejor sabe hacer: dibujar.
 
Las viñetas que Gallardo hizo durante 12 años llevaron a un libro de comic muy divertido y maravillosamente realizado, "María y yo", en el que explicaba la vida diaria de su hija y los desafíos a los que se enfrentaba.

Ese libro se ha transformado ahora en un documental del mismo nombre que se estrena esta semana en España.

"Se puede hablar de una cuenta pendiente o algo así, me costó dos meses porque salió de un diario que hice y no cambié muchos dibujos (...) pero en realidad me costó 13 años hacerlo para encontrar el tono adecuado para contar una historia dura", dijo a Reuters el autor en una entrevista.

Dirigido por Félix Fernández de Castro y exhibido por primera vez en el festival de cine de Málaga, el documental muestra la relación entre María, Miguel y su ex esposa May, y cómo aprenden a encarar la discapacidad de María.

Los dibujos se entremezclan continuamente en el documental, tratados con guiños irónicos y sin tinte de sentimentalismo. María, una niña de 14 años con una sonrisa contagiosa y pasión por la comida, es la encantadora y asombrosa protagonista.

Gallardo alcanzó notoriedad en España como creador de Makoki, un personaje punk evadido de un manicomio que fue toda una sensación en los años 70.

Sin embargo, el proyecto ha ayudado al autor a deshacerse de algunos de sus sentimientos más oscuros - la ira, la culpa y la frustración -, simplemente aireándolos.

"(María) no sólo me cambió mi vida, mi escala de valores pero también mi forma de dibujar", dice. Mi dibujo se ha convertido en algo mucho más sencillo", añade.

El documental muestra el cuaderno del dibujante cuando María nació, y cómo las felices viñetas iniciales con la llegada de un bebé se convierten abruptamente en páginas en blanco cuando su desarrollo comienza a mostrar los primeros problemas.

Sin embargo, tras su diagnóstico, los dibujos se convirtieron en una herramienta clave para comunicarse con ella y hay muchas escenas en la película en las que dibuja versiones cómicas de las personas a las que la niña ha conocido y que quedan impresas para siempre en su memoria.
 
Las imágenes muestran todo un mapa de su mundo, dice el ilustrador.

El proyecto ha sido una forma de transformar en risas años de miradas de compasión y la indignación que le provocaban.

"Es una respuesta a esas miradas. Es como decir. Miraros esto y comparar. Eso es una vida normal y corriente y es posible (..) es exponerte tú para contarlo desde tu punto de vista", apuntó.

http://www.eluniverso.com/2010/07/14/1/1382/ilustrador-espanol-grafica-humor-autismo-hija.html?p=1354&m=27

sábado, 10 de julio de 2010

Beneficios de la terapia con perros

La terapia asistida por animales presenta beneficios reales y que han sido documentados, pero no es un tipo de terapia alternativa que reemplaza a los procedimientos médicos o psicológicos. Es, como su nombre lo dice, terapia en la que participan animales... nada más y nada menos.

Los beneficios de las terapias con perros u otros animales dependen de la aplicación específica que se haga, pero en términos generales los perros de terapia pueden ayudar a:

■Desarrollar la empatía. Los pacientes suelen tener mayor facilidad para desarrollar empatía hacia el perro que hacia el terapeuta. En el mediano plazo, esto ayuda a mejorar la capacidad de comunicación.

■Mejorar la relación con el entorno. En casos en los que las personas tienen dificultades para relacionarse con su entorno, o rechazan cualquier relación con el entorno, los perros de terapia (e incluso los perros de visita) sirven como un puente inicial par mejorar o desarrollar esta relación. Esto suele ocurrir con personas muy introvertidas, personas con depresión e incluso, según se dice, con niños autistas.

■Reducir la resistencia a la terapia. La presencia de los perros hace que la terapia se perciba como una actividad menos formal y más relajada. Esto ayuda a reducir la resistencia a la terapia que puede surgir cuando el ambiente es muy formal.

■Desinhibir a las personas. La gente siente poca o ninguna presión social al interactuar con perros porque saben que los animales no emiten juicios de valor según la apariencia, color de piel, estado financiero, estado civil, etc. Por tanto, es frecuente que los pacientes se relajen y desinhiban al interactuar con los perros u otros animales presentes durante la terapia.

■Romper la rutina. Esto ocurre más cuando se trata de perros de visita que de perros de terapia. Cuando la gente no tiene mucha variedad en su vida, como muchos residentes geriátricos, la presencia ocasional de un perro puede ayudar a romper la rutina y entretener.

■Mejorar la socialización. Quienes nunca tuvieron un perro tal vez no entiendan esto, pero los perros definitivamente promueven la socialización entre personas. Es mucho más fácil que dos desconocidos empiecen a hablar si al menos uno de ellos tiene un perro, porque el perro se convierte automáticamente en tema de conversación.

■Brindar contacto físico. El contacto físico es importante para el bienestar emocional de todos los animales, incluidos los humanos. Sin embargo, en muchas situaciones ese contacto es casi nulo. Bueno, los perros de terapia disfrutan mucho de las caricias y pueden brindar un poco de contacto físico a quienes lo necesitan.

■Reducir la presión arterial y el estrés. Se ha comprobado que la presencia y el contacto con perros ayuda a reducir la presión arterial y el estrés. Por supuesto, existen otros métodos más efectivos para conseguir estos objetivos, pero no está de más que los perros de terapia ayuden con esto.

■Ofrecen motivación. Uno de los peores efectos emocionales de períodos prolongados de inactividad o de encierro es la pérdida de motivación. Muchos pacientes, residentes geriátricos y presos pierden todo tipo de motivación porque no tienen mucho que hacer y lo poco que pueden hacer no parece suficientemente importante. Los perros de terapia y de visita pueden ayudar a asumir nuevas responsabilidades, romper la rutina y proporcionar diversión, con lo que ayudan a la gente a motivarse. Trabajadores de hospitales y de residencias geriátricas comentan que los perros de terapia y visita son un tema de conversación muy frecuente y que mucha gente que espera con ansias sus visitas.

miércoles, 7 de julio de 2010

La Terapia Asistida con Animales ayuda a combatir el estrés y a mejorar trastornos como el autismo.

La Terapia Asistida con Animales (TAA) es un tratamiento que consiste en la convivencia con diversos animales, para ayudar a pacientes en diversos casos, desde personas sanas pero sometidas a altos niveles de estrés, hasta pacientes terminales. Los animales más utilizados para desarrollar esta terapia son los delfines, los caballos y los perros.

Boris Levinson, un psicólogo infantil estadounidense, es uno de los pioneros de esta técnica, pues en 1964 comenzó a introducir perros en sus terapias con niños autistas, quienes mostraron grandes mejoras en la interacción después de pasar un tiempo con los animales. La interacción con los animales induciría a un estado alterado de conciencia, ya que se desarrolla básicamente el trabajo con lenguaje no verbal.

Se ha demostrado que, a partir de la interacción con animales mansos, se puede mejorar la autoestima, la independencia y la confianza, además, sus estímulos ayudan a conseguir mejoras en aspectos como la motricidad, el desarrollo del lenguaje, habilidades cognitivas -de aprendizaje- y socio-afectivas y, además, potencian las capacidades para un mejor trabajo en equipo y la interacción entre personas, el sentimiento de soledad o la depresión.

FUENTE DE ENLACE: http://www.psiquiatria.com/noticias/tratamientos/psicoterapias/otras/48004/

Fundación Frente al Autismo-CEA

Mi nombre es Yeroline y el de mi esposo es Edwood. Somos padres de una hermosa niña de 15 años completamente saludable y de un niño de 8 años que fue diagnosticado con Autismo a los 3 años de edad y que para la edad de 5 años y medio ya se había recuperado completamente. Mi esposo y yo hemos unido esfuerzos en este blog para ayudar a otros padres y familiares de personas con autismo. Nuestro hijo fue recuperándose de su condición en cuestión de meses gracias principalmente a la Terapia Tomatis y al Tratamiento Biomédico del Instituto de Investigación del Autismo y basándonos en los descubrimientos de Dr. William Shaw. En este blog queremos compartir todos los tratamientos que le ofrecimos en casa para ayudarlo y que funcionaron con él. Estamos hoy día aliados a la Fundación Curando el Autismo (CEA), al Instituto de Investigación del Autismo en EU y a Generation Rescue. El autismo es tratable y en la mayoría de los casos tiene cura, no pierda la fé. Nuestra mejor arma es la información.
____________________________________________________
Debido a la gran cantidad de mensajes que recibimos diariamente estamos contestando sus preguntas a través de e-mail en la medida en que podemos ya que ambos trabajamos fuera, pero deseamos ayudarles a todos. Pueden contactarnos dejando un mensaje en esta página o escribiendo a mi e-mail yeroline.ruiz@curandoelautismo.org
____________________________________________________
FUENTE DE ENLACE http://frentealautismo.blogsome.com/2010/07/04/ya-esta-disponible-gratis-la-revista-curando-el-autismo-online/

Un perro aumenta la tranquilidad y felicidad de dos niños autistas

Zamora, 6 jul (EFE).- Dos niños gemelos y autistas han recibido un perro educado por la Asociación Perros de Asistencia y Animales de Compañía (PAAT), "con el objetivo de que les ayude a estar más tranquilos y a ser más felices", ha explicado en una entrevista con Efe la cofundadora de la Asociación, Jane Álvarez Kafford.
 
EFE/Mariam A. Montesinos
La asociación está afincada en Zamora y lleva más de dos años educando a perros de asistencia "para que mejoren la calidad de vida de personas invidentes, discapacitados o, como en este caso, niños con autismo, a los que un animal les puede resultar de gran ayuda para su estabilidad emocional", ha agregado Álvarez Kafford. 

Pablo y Raúl Domingo Calvo son hermanos y tienen autismo y desde hace unos días cuentan con la compañía de Alex, un perro de la raza golden retriever, "que les va a acompañar durante la mayor parte del día, con el objetivo de que aumente la complicidad entre ellos y les sirva para estar de mejor humor y más relajados", ha señalado la educadora. 

Alex tiene dos cinturones atados a su lomo, para que cada uno de los dos gemelos pueda unirse al perro y caminar al unísono en la calle. 

"La idea es que el perro ayude a los padres a controlar a los niños al estar unidos con el cinturón, para que se mantengan cerca y evite problemas como que se vayan y también sirve para que los niños pierdan miedo en la calle, porque el perro y su cercanía les da seguridad", ha comentado Jane Álvarez Kafford. 

EFE/Mariam A. Montesinos
os niños gemelos y autistas, junto al perro educado por la Asociación Perros de Asistencia y Animales de Compañía (PAAT) que han recibido en Zamora "con el objetivo de que les ayude a estar más tranquilos y a ser más felices". La cofundadora de PAAT ha añadido que en las primeras semanas "lo importante es que los niños se sientan cerca del perro, que conecten, que cada día tengan más complicidad y así tengan más ganas cada vez de estar con él, para terminar por eliminar los cinturones y que los niños vayan cerca del perro siempre". 

El que Pablo y Raúl sean gemelos y que sean dos niños autistas, "hace un poco más complicado el proceso que si sólo fuese uno, pero en cualquier caso va a ser una gran ayuda para los padres, que les va a permitir que salgan solo uno de ellos a pasear o al parque con los niños, que no sea necesario que vayan siempre los dos". 

Raúl Domingo y Silvia Calvo son los padres de Pablo y Raúl y no se plantean unas expectativas muy altas, "simplemente que los niños estén más tranquilos, que el perro les cambie la dinámica para que se les pase alguna rabieta", ha explicado Raúl. 

Raúl y Silvia contactaron con PAAT en noviembre de 2009, después de haber leído en una revista acerca del trabajo de la Asociación y de conocer la experiencia de otra familia de Burgos, donde residen, que también tiene un hijo autista y que cuentan con la ayuda de un perro de asistencia. 

"Nos gustan mucho los animales, así que pensamos que sería buena idea transmitir ese cariño por los perros a los niños y, mejor aún, si además nos sirve de ayuda y a ellos les aporta más tranquilidad", ha comentado Raúl Domingo. 

Alex pasó su primer año de vida con una familia que le educó en las rutinas básicas que debe aprender un perro y, después, seis meses de entrenamiento con Jane, "para lograr las cualidades que necesita un perro que va a estar cerca de niños autistas", en todo el proceso es PAAT quien asume íntegramente los costes.

Gran sentido de la orientación

Jane Álvarez Kafford ha resaltado que mientras que un perro que se educa para que ayude a un invidente o a un discapacitado "tiene que saber hacer muchas cosas o tener un gran sentido de la orientación, en este caso lo más importante es que sea un perro suave, cariñoso y muy afectuoso, que es lo que se ha potenciado durante su educación. 

De esta manera, el perro ayuda a que los niños asuman pequeñas responsabilidades, a través del cuidado del animal, "pero ese es un proceso muy lento, a largo plazo, lo primordial y el primer objetivo es que el perro transmita calma a los niños, que les quite algún berrinche", ha destacado la cofundadora de PAAT. 

Para el futuro, el objetivo de PAAT sigue siendo el mismo desde hace meses, "crear un centro de adiestramiento con todas las comodidades para educar a los perros y acoger a las personas que vengan a por ellos" y aumentar así el número de perros que pueden entregar cada año, ha señalado Álvarez Kafford. EFE
Estás en http://www.efeverde.com/, la plataforma global de periodismo ambiental, energías renovables, rsc y desarrollo sostenible de la Agencia EFE. Información agroganadera en: http://www.efeagro.com/
Si deseas acceder a todos nuestros servicios de noticias, fotos,audio,video o multimedia contacta con: ventas@efe.es 
http://www.efeverde.com/esl/contenidos/noticias/06-julio-2010-14-19-00-un-perro-aumenta-la-tranquilidad-y-felicidad-de-dos-ninos-autistas

jueves, 1 de julio de 2010

Se puede lograr 47% de recuperación en el autismo: Dr. Carlos Marcín

Por: Libertad Hernández

La Clínica Mexicana de Autismo y Alteraciones del Desarrollo A.C, CLIMA, está cumpliendo 20 años de trabajo con niños y adolescentes con autismo y sus familias en México.

CLIMA ofrece diversos servicios que van desde la detección temprana de este trastorno neurobiológico, terapias, educación, inclusión en las escuelas regulares, hasta capacitación en habilidades para la vida cotidiana.

El Dr. Carlos Marcín Salazar es el fundador de CLIMA y uno de los mayores expertos en autismo en México, con amplio reconocimiento en al ámbito internacional. Ha dedicado su vida profesional al estudio del autismo, al desarrollo de una metodología para la detección temprana y, lo más importante, al desarrollo de una red nacional de centros de atención a niños y adolescentes con este trastorno, así como a la capacitación de profesionales para facilitar la detección temprana de este padecimiento, lo que puede cambiar la calidad de vida de la persona y de la familia.

Dis-capacidad.com tuvo la oportunidad de conversar con él en el aniversario de CLIMA A.C. Nos habló de la historia del autismo en México, de la evolución que ha habido en la atención, de la red nacional de centros de atención y de especialistas que se está consolidando. Nos explicó que para mejorar la calidad de vida de un chico con autismo se requiere de un trabajo de los días en el que las familias se deben involucrar y comprender que no hay cura ni atajos. Ni los delfines ni los tratamientos que prometen el milagro logran curar nada. Lo que sí es posible, con la metodología adecuada y la intervención temprana, es lograr la recuperación de estos niños en un 47%.

Aquí sus palabras:

Dis-capacidad.com: Hace 20 años era mucho más difícil para las familias encontrar un lugar dónde pudieran atender a su hijo con autismo o tener alguna orientación.

Dr. Carlos Marcín: En México existían centros de educación especial para niños con Síndrome de Down o con parálisis cerebral, pero no para niños autistas. Yo trabajaba en un centro de estos que se llamaba Comunidad Especial Desarrollo Integral y de pronto empezaron a llegar niños autistas que, como no los recibían en otra parte, los recibíamos nosotros. Pero el conocimiento del autismo es muy diferente a los otros casos. Empezamos a trabajar con estas familias en la línea de un “padecimiento único y muy raro”, que es la definición que daba el doctor Kanner. En ese entonces la prevalencia era de 4 casos por cada 10 mil. Imagínate a estas familias, para que encontrar un profesional que supiera algo de autismo y un lugar donde pudieran darle una respuesta, era muy remoto.

Cuando vi esta carencia entendí que se debía trabajar como un tema aparte de otras discapacidades y es así como nace CLIMA.

¿Usted qué especialidad tenía, cómo se acerca al autismo?

Yo soy doctor en sicología y tengo un posgrado en psicoanálisis infantil, entonces yo atendía a los niños como sicoterapeuta, me dedicaba a parálisis cerebral, deficiencia mental, etc… Pero el enfoque del psicoanálisis infantil no tenía ninguna capacidad de respuesta sobre el autismo. Hoy sabemos que no es un trastorno emocional sino neurosicológico. Entonces tuve que cambiar mi enfoque, y empecé a estudiar otras cosas. Tome un posgrado avanzado de autismo en Estados Unidos.

¿Sigue siendo el diagnóstico un problema en México?

Sí. El autismo se definió como un trastorno infantil precoz, se detectaba en niños de uno o dos años. La cuestión es que ante la falta de especialistas se retrasa el diagnóstico y éste se da a los 5 ó 6 años. La población con la que me encontré en los 80’s eran familias que traían a chicos de 8 ó 10 años, les decían que tenían problemas de conducta y deficiencia mental, pero no sabían que eran autistas.

Hoy sabemos que es un padecimiento que empieza muy temprano y que es posible detectarlo. Hoy tenemos muy claros los indicadores de alerta, las señales de cómo se desvía la trayectoria del desarrollo desde el primera año. Por eso estamos dando cursos por toda la República porque necesitamos una red, no solamente de profesionales, todo mundo tiene que saber de esto, porque esto va a acelerar que una familia llegue rápido a un programa de intervención temprana intensiva. No la curamos, pero hacemos que la manifestación sea mucho más leve, al grado de que si tomamos al niño en tratamiento al año y medio o 2 años, aprovechando una neuroplasticidad tremenda, a los 4 ó 5 ya habla, ya socializa, ya tiene buena conducta y lo mandamos a preescolar, le estamos cambiando la vida a este niño, la calidad de vida. Lo que hacemos es activar el circuito cerebral social.

Cuando esto no sucede el niño a penas va recibiendo el diagnóstico, en promedio, de 4 ó 5 años. El trastorno avanza, el cerebro se malacostumbra a no dar respuestas sociales, gira mucho en torno a sí mismo, muy sensorial, muy alejado, poco comunicativo.

¿Cuáles son los especialistas que deben detectar y atender a un niño con autismo?

Como es un trastorno neurobiológico, se requiere un buen neuropediatra, me refiero a uno que tenga conocimiento del autismo y experiencia en este campo, que sea sensible a este padecimiento porque lo ve en la consulta. Porque hay neurólogos que no han visto autismo y no saben que podemos lograr un 47% de recuperación de estos niños. Los podemos integrar a las escuelas con éxito, no solamente mandarlos a la escuela. Aquí se amplía el rango de acción, porque hay que capacitar a maestros, a pedagogos, a sicólogos.

Pero a nivel público la Secretaría de Educación Pública no capacita a sus maestros. Las maestras de los CAM (Centros de Atención Múltiple), que son muy heroicas, se capacitan con nosotros en nuestros diplomados en todo el país. Estamos hablando de pedagogas, terapeutas del lenguaje, pero entrenada en técnicas para autismo.

Todavía nos encontramos con padres a quienes doctores poco enterados y poco sensibles al tema les dicen que con su hijo no hay nada qué hacer…

Qué triste historia, porque habla de mucha ignorancia. Nosotros trabajamos con una organización mundial que se llama Autism Speaks, el Autismo Habla, y esta organización global donde hay más de 25 países que trabajamos en una línea de investigación y de trabajo terapéutico que es reconocido en todas partes. Si todavía existen profesionales que no saben esto, quiere decir que no se han acercado verdaderamente al problema.

¿Es cierto que ha aumentado la prevalencia de autismo hoy en día?

Yo pertenezco a una red internacional de estudios epidemiológicos y decimos sí es cierto que los estudios nos arrojan una mayor prevalencia, pero ¿verdaderamente hay más niños? Es una pregunta interesante si te pones a pensar que tenemos mejores métodos e instrumentos más sensibles, una base más fuerte para hacer el estudio epidemiológico. De hecho vamos a hacer un estudio en la ciudad de León, Guanajuato, es un estudio de dos años para sacar la prevalencia para México.

No pensamos que México tenga la misma prevalencia que en Estados Unidos o en Inglaterra. En esos países hay un niño con autismo por cada 100 o cada 150, eso es terrible. Esto se debe a que el concepto y la clasificación de autismo se hizo más amplia.

En los países industrializados hay mayor prevalencia. Creo que nosotros los latinos debemos tener una prevalencia de 3 niños por cada mil. Pero de todas maneras es un problemón. Si hay 35 millones de niños en México, entonces tenemos 105 mil casos.

Otro dato: si nacen 2 millones 100 mexicanos al año y 3 de cada mil van a tener riesgo de autismo, estamos hablando de 6 mil casos nuevos cada año. Ahorita atendemos 8 mil casos de autismo entre todas las instituciones privadas en el país, estamos hablando de menos del 10% de la población.

¿Cómo estamos en el resto del país?

Hay varias instituciones con varios años de experiencia. En Tijuana tienen 15 años, en Monterrey, Mérida tiene una asociación que se llama Centro Ayuda que tiene 14 años, Cancún tiene 13 años, León tiene 12 años, tenemos 20 instituciones afiliadas con un promedio mayor de 10 años. Son serias, bien hechas y con un buen trabajo. Hay lugares donde todavía falta trabajo, en Oaxaca, Chiapas y sorprendentemente, en Guadalajara.

Pero en Cozumel, por ejemplo, tenemos una clínica en la isla para los 8 niños (con autismo) que viven ahí.

Todo es que las familias comprendan que esto es un trabajo de todos los días, de métodos para estimular el desarrollo social, comunicativo, conductual, que se acompaña con algunos medicamentos, con terapias, pero no hay cura y no hay atajos.

¿Qué opina de la delfinoterapia?

Las familias siempre están buscando que el delfín me lo cure, que la inyección de bovino, etc..

Hice una investigación en delfinoterapia hace 15 años en Ixcaret en Cancún con 35 niños con autismo, en 50 sesiones con los delfines. Ninguno se curó. Era un método igual a lo que hacemos en terapia, un método conductual, cognitivo y de lenguaje, usábamos al delfín para premiar o como estímulo para hacer que el niño nos obedeciera.

Tuvo el mismo efecto que la terapia sin delfines. Pero el asunto de que el ultrasonido iba a cambiar la química cerebral del niño es solo un cuento. Y las familias pagan 12,000 pesos por 10 sesiones de 15 minutos, y si no hay resultados, les recetan otras 10.

¿Cómo estamos en México en la atención al autismo?

Estamos muy bien. En Mayo tuvimos un seminario con Autismo Teletón llamado PAATI Panamerican Awarness Autism Training Initiative, trajimos a especialistas de Estados Unidos para que pusieran al corriente a 60 terapeutas de todo el país. Pudimos medir nuestro nivel y vimos que estamos bastante bien. Hay cosas más sofisticadas en intervención temprana donde tenemos que mejorar. La conclusión fue que a nivel del trabajo con el niño, sabemos trabajar muy bien. Pero estos niños tienen una familia y la familia tiene qué colaborar. Y ahí no hemos logrado que se pongan las pilas con un método acorde a la idiosincrasia del mexicano. Tu sabes que estos métodos son muy gringos.

En este sentido, el seminario PAATI abarca un modelo de continuidad de un año de trabajo con familias mexicanas y dentro de un año vamos a crear el modelo mexicano de intervención para la familia del niño autista en el hogar. Queremos que las familias que no tengan dinero puedan saber hacer algo dentro de su casa.

En México se ha trabajado mucho en parálisis cerebral, en otros padecimientos, y creo que ya nos llegó nuestra hora, creemos que México debe voltear a ver el autismo y en ese sentido, es positivo el hecho de que Teletón esté destinando parte de sus fondos a la atención al autismo. 

jueves, 24 de junio de 2010

Autismo, profundos silencios

por: Marco Antonio Silva
Fuente: Noticieros Televisa
En México hay prejuicios en la atención al autismo. A setenta años del primer diagnostico las preguntas sobre su origen aún tienen profundos silencios

CIUDAD DE MÉXICO, México, sep. 7, 2004.- Para Fernando, desde los tres años de edad lo suyo es la pasión por los autos. “Ya oí el motor. ¡a ver, acelérale¡. Oigan el motor, vean”, señala Fernando.

Qué le suena, qué no le suena, dónde está la falla y a veces hasta cómo arreglarla.

“Al mío se le descompuso la bomba... ¡la mugrosa bomba!”, comentó Fernando.

Pero su fascinación, este gusto que podría pasar por gran habilidad, se tropa de lleno con un inconveniente; que el propio Fernando se convierte, la mayor parte del día en un auto.

“Sí hace idéntico los ruidos de los carros. Yo voy manejando de repente él va así y le agarro la mano ¡ya Fer! (y dice) ¡Ay mamá! déjame, no me distraigas porque voy a chocar”, señaló Diana Flores, mamá de Fernando.

El que Fernando tenga alarma y hasta velocímetro no es un juego. Se trata, en realidad, de una enfermedad.

“Fernando es una persona autista y como tal tiene muchas limitaciones de funcionamiento, la primera es la parte social... si tu le quieres hablar de la película que viste ayer o le quieres hablar de lo que hiciste en la mañana en la escuela, Fernando no te va a contestar. Esta es la parte incapacitante”, manifestó Eduardo Díaz, psicólogo de la Federación Latinoamericana de Autismo.

En la escuela, Fernando comparte clases con otros que padecen el síndrome, aunque ninguno es igual que otro.

El autismo no admite generalizaciones, no tiene una sola cara.

David, por ejemplo, no ha pronunciado palabra alguna en diez años de vida. Lo mismo que Román, otro pequeño de cinco años de edad.

“¡Román, no jales ahí!”, le señala la maestra.

Son niños marcados por la profundidad del silencio, misterio doble para una sola familia porque David y Román son hermanos.

“En mi caso me tocaron cuatro hijos, dos con valor agregado, dos con necesidades especiales. Si ellos están bien, nosotros estamos bien, pero si de repente empiezan a llorar sin causa aparente y tu no sabes qué les duele porque no hablan, entonces es ahí cuando dices ¡Dios mío!”, señaló Hilda Elizalde, mamá de David y Román.

El autismo no tiene rasgo físico que los distinga.

Se oculta también de los exámenes médicos, porque ninguna prueba lo puede determinar.

¿Cómo saber entonces si un niño tiene autismo?

“A nosotros nos llevo aproximadamente un año en poder saber, un año en poder saber qué era lo que tenía. Cuando ya finalmente nos dijeron el diagnóstico fue... fue impactante. Al principio como que no sabes qué hacer”, dijo Fernando Wise, papá de un niño autista.

“Lloré como si se me hubiera muerto alguien, porque efectivamente es así, se te muere el niño que tenías y te entregan otro completamente diferente”, dijo Mayra Villaseñor, madre también de un menor con esta enfermedad.

Diferentes porque tienen alteraciones en el lenguaje; porque actúan como si fueran sordos; porque evaden el contacto visual.
Se mecen, aletean y se muestran más interesados por los objetos que por las personas.

Algunos muestran habilidades excepcionales, como las matemáticas, pero no son genios ni locos.

“Pueden ser muy buenos para las matemáticas, hacerte un cálculo mental muy rápido, pero si tu le pones un problema en el que te tenga que resolver cuánto dinero tiene que gastar para ir al cine, no lo puede hacer”, aseguró el psicólogo Eduardo Díaz.
Setenta años han pasado desde el primer diagnóstico de la enfermedad y las preguntas sobre su origen aún tiene profundos silencios por respuesta.

Las claves parecen estar aquí adentro, en la manera en que millones de neuronas establecen conexiones.

Pero no todos están de acuerdo; la controversia entre científicos crece a nivel mundial.

Y hasta que no se sepa cómo evitarlo, el reto de muchos es ayudar a quien lo padece.

“A los niños hay que ofrecerles educación y el niño autista al no ser atendido oportunamente y debidamente, pierde la ventaja de desarrollar algunas habilidades que le pudieran ayudar para hacer más ligera su vida”, considera Edna García, presidenta de la Federación Latinoamericana de Autismo.

Para que aprendan estas habilidades se requieren miles de intentos y una paciencia de santo.

Por eso, la más simple expresión, es un regalo divino para los padres.

“La primera vez que ya retiene a su edad y que sabe qué es, es una emoción muy grande, muy, muy grande”, comentó Ricardo Romero, papá de un menor con autismo.

“Cuando tu les hablas y logras establecer un vínculo, contacto visual con ellos, es algo fantástico”, indicó la madre de David y Román.

En países como Inglaterra y Estados Unidos, el mal comienza a considerarse un problema de Salud Pública.

¿Cuántos niños con autismo hay en México?.

Un registro voluntario levantado de década pasada por el Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) ubicó 46 mil casos.

“Claro que estamos frente a un problema de salud ¿qué va a pasar con ellos cuando estén jóvenes?, ¿se van a relegar?, ¿quién les va a brindar oportunidades de que tengan una vida digna dentro de la sociedad?”, cuestiona García.

http://www.esmas.com/noticierostelevisa/losreporteros/390206.html
 
http://www.esmas.com/

HAY 37 MIL NIÑOS AUTISTAS EN MEXICO

Hay 37 mil niños autistas en México

Existe en México un niño con el síndrome de autismo por cada mil, por lo que del total de la población infantil que asciende actualmente a 37 millones, hay alrededor de 37 mil niños con esta enfermedad.
 
La atención a infantes autistas es insuficiente, tanto en centros de salud públicos como privados, en la imagen la autora. Foto: IPN

IPN. “Existe en México un niño con el síndrome de autismo por cada mil, por lo que del total de la población infantil que asciende actualmente a 37 millones, hay alrededor de 37 mil niños con esta enfermedad”, aseguró Amalia Gómez Cotero, investigadora y psicoterapeuta del Centro Interdisciplinario de Ciencias de la Salud, Unidad Santo Tomás, del Instituto Politécnico Nacional.
 
Al presentar su libro La Contratransferencia como Tentativa de Cura con Niños Autistas, editado por esta casa de estudios, la especialista afirmó que la atención a infantes con esta limitante es insuficiente, tanto en centros de salud públicos como privados, por lo que en los siguientes años será necesario realizar un esfuerzo mayor para cubrir las necesidades de este sector de la población que está en constante crecimiento.
 
Sostuvo que el autismo es un desorden del desarrollo del cerebro que comienza en los niños antes de los tres años de edad y que deteriora su comunicación e interacción social, cuya consecuencia se refleja en un comportamiento restringido y repetitivo que se prolonga a lo largo de la vida.
 
Al exponer las particularidades de este trastorno, la doctora Gómez Cotero indicó que una atención tardía del padecimiento en los aspectos de salud y educación genera desajustes psicosociales y problemas de desintegración familiar, además de marginación social.
 
Sostuvo que la problemática no se reduce a nivel salud, sino que se extiende en todos los aspectos de la vida, pues quedan al margen de un desarrollo integral y afecta la satisfacción de necesidades fundamentales, tales como: educación, alimentación, vivienda, empleo, es decir, la enfermedad conduce a la limitación de los derechos humanos.
 
Gómez Cotero informó que en “el Hospital Infantil Juan N. Navarro”, se atienden alrededor de 200 casos de autismo y en los diferentes Centros de Atención Múltiple de las secretarías de Salud y Educación Pública se tratan aproximadamente dos mil pacientes.
 
“Para atender adecuadamente a los menores autistas -dijo- se requeriría un maestro especializado por cada cinco niños con autismo; para cubrir la demanda nacional se deberían de preparar siete mil maestros para atender las necesidades de este sector de la población”.
 
De acuerdo con el libro creado a través de un proyecto de investigación llevado a cabo en el internado para niños psicóticos de la Fundación Vallée (París, Francia), la autora subrayó que “ninguna teoría hasta ahora ha demostrado la causa de la enfermedad y tampoco hay un estudio que haya encontrado la causa genética”, sin embargo este sector requiere de una atención especializada que permita mejorar la calidad de vida de las personas con autismo y sus familias.
 
La doctora en psicología, Gómez Cotero, señaló que la contratransferencia es el proceso por el cual se desarrolla una terapia que descubre el fenómeno interno del menor a partir de la interpretación de los sentimientos de los niños autistas, los cuales están incapacitados para la comunicación verbal y la interacción con el mundo exterior.
 
Al comentar el libro, la psicoanalista de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma de México, Ana María Fabre del Rivero, aseveró que para los familiares de estos niños es muy doloroso el curso de esta enfermedad y la preocupación acerca de qué va a pasar con ellos, está siempre latente.
 
Por su parte, la profesora de la Academia Educativa de Psicología, Mónica Trejo Serrano, expresó que este trastorno es difícil de analizar porque aún se desconocen las causas profundas y últimas de su origen, por lo que se requiere de más investigaciones y de un mayor número de especialistas en México que se dediquen al estudio del autismo.
 
Finalmente, el Director del CICS, Unidad Santo Tomás, Julio Torres Fuentes, subrayó que este libro aporta elementos que servirán para comprender el fenómeno del autismo y orientar la investigación médica, además de que constituye una esperanza para las familias que cuentan con algún integrante que padece este síndrome.

martes, 15 de junio de 2010

Canción con Pictogramas: el Rey León.


http://mamideglorichi.blogspot.com/2010/06/cancion-y-video-con-pictogramas-yo-voy.html

Omega 3 6 9 de 1000 mg Para Nino Con Autismo

Omega 3 6 9 para niño autista

Hola, tengo una niña de 3 años y su pediatra le recetó el omega 3 6 9. Ella tiene autismo, quiero saber los beneficios que tendrá o los efectos adicionales que podría tener mi niña.

Muchas gracias en lo que me pueda ayudar.

Respuesta:

Hola Kelly:

Primero debemos entender que la razón por la que necesitar suplementar con aceite de pescado es que nuestras dietas modernas tienen entre 20 a 50 veces menos omega 3 del que necesitamos para conservarnos sanos. Esta grasa esencial, omega 3, es necesaria para la formación de las conexiones entre neuronas y para el desarrollo cerebral de los niños.

En el caso del autismo se aplica el mismo principio, el niño necesita unas cantidades mínimas de omega 3 que no se las suministra la dieta y por lo tanto debe ser suplementado. No quiere esto decir que vaya a dejar de ser autista pero se reportan cambios en la positivos en la conducta, sociabilidad y capacidad de asimilación intelectual.

Los niños con autismo que reciben omega 3 mejoran en:

-Salud general.

-Habilidades motoras y cognitivas

-Patrones de sueño.

-Sociabilidad y contacto visual.

Por ejemplo, el Biological Psyquiatry reporta que 1.5 gramos diarios de grasas omega 3 (EPA más DHA, de la etiqueta) se les dio a 13 niños entre 5 y 17 años con desorden autista, con comportamientos como rabietas imparables, agresión y auto flagelación. A las 6 semanas se les midieron los cambios en comportamiento, comparándolos con los niños que recibieron un placebo. No se encontraron efectos secundarios en ninguno de los niños y fue muy eficaz en controlar la hiperactividad y agresión.

En el The Journal of Alternative and Complementary Medicine se dice que algunos estudios han encontrado varias deficiencias nutricionales en los niños con autismo, tales como deficiencias en grasas omega 3, vitaminas, cinc, magnesio y fitoquímicos, y que la suplementación en estos nutrientes puede dar beneficios. Recomiendan evitar comidas con compuestos pro alérgicos, como todos los granos y aceites de granos, especialmente las harinas de trigo, maíz y azúcares afectan su salud negativamente. Favor leer Alimentación - Dietas

Finalmente, hay un estudio muy completo que le recomiendo leer: OXIDATIVE STRESS IN AUTISM ( http://www.encognitive.com/files/OXIDATIVE%20STRESS%20IN%20AUTISM.pdf )

En donde se habla de una situación muy especial sobre la nutrición de los niños con autismo. Dice el estudio que con estos niños sufren de un estado oxidativo muy elevado que cambia la forma en que opera su organismo. Mucha oxidación implica mucho daño a sus células. Recomienda el uso de nutrientes anti oxidantes para el tratamiento del autismo. El estudio es en inglés pero veo que usted vive en USA y sabrá traducirlo.

Creo que usted va a encontrar, si no es que ya lo hizo, que el médico común tiene poco o nada qué aportar en el caso de su niño, que usted está sola. Le toca a usted asumir el liderazgo y aprender mucho para el beneficio de su niño y poder sacarlo adelante. Le recomiendo que use la Internet lo que más pueda, lea, lea y lea más sobre nutrición, participe en foros para autistas.

Acá algunas direcciones de foros para autistas:


Por mi parte puedo recomendarle dos cosa, nuevos hábitos de alimentación y ejercicio o juegos al aire libre. La alimentación debe ser sin harinas ni alimentaos procesados (que no hayan pasado por una fábrica) como frutas, verduras, carnes, huevos y leche. No le vaya a dar soya en ningún caso, es pésima para la salud, contrario a lo que se pregona (hacer búsqueda en Google con EFECTOS SECUNDARIO DE LA SOYA). No lo deje en actividades sedentarias, el niño necesita jugar al sol TODOS los días porque la vitamina D del sol le ayuda a tener un sistema nervios bien desarrollado y lo calma, junto con el juego. Es la base de su desarrollo.

Por último, no le recomiendo que use el omega 3 6 9 que le dijo el médico. Nuestra dieta ya proporciona demasiado omega 6 y 9 y al agregar más, estamos descompensando nuestros organismo. Debe usar un omega 3 destilado molecularmente, la mejor calidad, libre de impurezas, como el que vendemos acá. Por favor lea Omega 3 6 9

Puede empezar con 3.000 mg de aceite de pescado que contienen 900 mg de omega 3 (la suma de el EPA y DHA del frasco). Estudie la reacción y cambios de comportamiento de su hijo, puede necesitar más si después de 1 ó 2 meses no ha habido mejoría. Pero recuerde que si la dieta que le da está cargada de omega 6 (harinas y aceites vegetales) el efecto del omega 3 se contrarresta y deja de actuar. La dieta es muy importante.

Por favor lea Omega 3 y lo sniños
Saludos,

miércoles, 9 de junio de 2010

"Desmitificar el autismo" - la lucha de una madre


miércoles 9 de junio de 2010
Anabel es madre. Anabel es madre y tiene un don: sabe escuchar la hierba crecer. Y supo que tenía ese don gracias a su hijo Erik. Ya os he hablado de ella y de su blog en otra ocasión. Hoy os traigo un artículo que ha escrito ella misma.
DESMITIFICAR EL AUTISMO
En memoria de Javier Garza, que en paz de descanse.¡Te recordamos siempre! Y para todas las personas con autismo y sus familias.

Me encantaría que el autismo dejara de ser sinónimo de personas indiferentes e infelices que viven aisladas en su mundo porque son incapaces de sentir. Mi hijo Erik, de casi seis añitos, tiene autismo. Y es un niño maravilloso al que le gusta mucho jugar en compañía. Tiene una sonrisa que irradia emociones. Sí, Erik intenta comunicarse por todos los medios: habla, interactúa, se expresa en dos idiomas… aunque no siempre es fácil para él.

Las personas con autismo tienen un estilo de pensamiento diferente, lo que unido a sus problemas de percepción provoca que les resulte complicado entender las relaciones sociales. Por eso a veces se frustran o intentan aferrarse a rutinas que les dan seguridad. Necesitan más ayuda que los otros niños, mucha comprensión y una terapia que les oriente en su camino hacia adelante.

Erik fue diagnosticado con autismo infantil Kanner cuando tenía casi dos años y medio. No fue ninguna sorpresa para nosotros: no hablaba, no reaccionaba a su nombre, parecía mirar a través de las personas y su juego favorito consistía en colocar las cucharas en fila una y otra vez. Lejos de desesperarnos, mi marido y yo lo tuvimos muy claro desde el principio: debíamos trabajar de forma estructurada con él, siempre con pequeños objetivos, para ir consiguiendo los primeros logros: palabras, juego funcional, interacción, concentración, emociones…

Con una estimulación adecuada, cuanto más temprana e intensa mejor, nuestros hijos progresan muchísimo. Aprenden a comprender las reglas del mundo en el que nos movemos en nuestro día a día. Un mundo en el que hay cabida para la diversidad. No olvidemos que todos somos iguales, aunque diferentes.

Tras dos años de terapia intensiva, Erik es un ejemplo -junto con otros muchos niños- de que se puede vencer a la faceta más dura del autismo. No es una tarea sencilla, hay que ser muy constante, pero cada avance de estos pequeños luchadores da fuerzas para continuar. ¿Os imagináis la alegría de escuchar por primera vez sus vocecitas e ir percibiendo cómo esas primeras palabras se convierten en lenguaje comunicativo?

Falta información sobre el autismo, con frecuencia el diagnóstico llega tarde, muchas familias están desamparadas, la población en general tiene una idea falsa sobre este síndrome que afecta a uno de cada 160 nacimientos. Por eso, muchos padres y profesionales nos hemos unido para ofrecer una visión mucho más real del autismo.

Internet se ha convertido en una herramienta decisiva para estos fines. Foros, páginas web y blogs comparten la experiencia de muchas familias: los logros o cómo superar los momentos difíciles. Las fuentes de información se han multiplicado en la red. También los sitios donde conseguir un material de trabajo adecuado.

Con Erik he aprendido a descubrir la ternura de cada momento o lo magnífico de la sencillez, sin tiempos, sin agobios. Juntos nos tumbamos con frecuencia sobre la hierba. ¿Habéis escuchado el sonido que hace al crecer? De la misma forma avanza mi hijo. De nosotros depende no romper su fragilidad. Seamos firmes para lograr la inclusión.

lunes, 7 de junio de 2010

Manifiesto de una persona con autismo, Niño Autista

Mi nombre es Khan

Rizvan Khan es un inteligente joven indio que padece un tipo de autismo, el síndrome de Asperger. Al poco de trasladarse a San Francisco –para vivir con su hermano y su cuñada–, Rizvan, musulmán, se enamora de Mandira, una bella india budista, madre soltera de un chaval, con la que se casa y pone en marcha una peluquería. Pero su felicidad se rompe trágicamente el 11 de septiembre de 2001, cuando emerge un agresivo racismo contra los musulmanes. Entonces, Rizvan se obsesiona con decirle al presidente de Estados Unidos: “Mi nombre es Khan, y no soy un terrorista”.

Jerónimo José Martín/Aceprensa - 06-06-10.

Imagen promocional de "Mi nombre es Khan"

+ videosVIDEOS

Tráiler en español de "Mi nombre es Khan"
Esta singular película del indio Karan Sohar aplica los moldes más esquemáticos y sensibleros del cine de Bollywood a una apología simplista del multiculturalismo y la alianza de las civilizaciones, con una visión del cristianismo bastante parcial y manipulada. También resulta discutible su acercamiento naïf al síndrome de Asperger, elogiable en su crítica a las actitudes discriminatorias, pero criticable en su excesiva desdramatización de esa afección.

Además, estas ideas discutibles se articulan en unas interpretaciones histriónicas, que se sostienen gracias al carisma de los popularísimos Shahrukh Khan y la bellísima Kajol, que forman desde hace años la pareja de mayor éxito del cine indio. Por otra parte, la puesta en escena es obvia y efectista, y culmina en un desenlace casi de vergüenza ajena en su exaltación de Barack Obama. Eso sí, da gusto escuchar la banda sonora de Shankar Ehsaan Loy, completada con varias canciones pegadizas y vibrantes.

________________________________________________________________________
Una pelicula que no hay que dejar de ver, en donde los humanos perdemos el tiempo y nos hacemos pedazos, cuando hay asuntos mas importantes y hermosos de que tratar.

martes, 1 de junio de 2010

ANTECEDENTES DEL PERRO DE AUTISMO


El perro de autismo es seleccionado y adiestrado para dar soporte físico y psicológico a niños con rasgos autistas. El objetivo técnico de estos perros es maximizar el control que el cuidador tiene sobre el niño y de esta forma permitir a la familia obtener un mayor grado de libertad, movilidad y tranquilidad.

El perro entrenado para trabajar con personas con rasgos autistas se prepara principalmente para evitar o interrumpir aquellas conductas que puedan resultar dañinas para el niño.

El perro de autismo vive en contacto estrecho con el niño de forma similar a otros perros de asistencia. En situaciones que requieren un mayor grado de control, el perro va atado a la cintura del niño mediante una correa de seguridad de 90 centímetros.

El mayor riesgo para el niño y la principal fuente de ansiedad para las familias son los comportamientos de fuga; en los que el niño se da a la fuga sin aviso alguno. La función del perro en estos casos es impedir que este avance ya sea tumbándose o acercándose al guía. Dentro de esta línea de adiestramiento también se entrena al perro para guiar al niño en la dirección el la que indique el guía y a mantener la dirección de marcha.

Los rasgos autistas también suelen incluir trastornos del sueño. Las personas con autismo suelen dormir pocas horas por noche y de forma interrumpida. Esto presenta una gran fuente de inquietud para las familias pues no saben como reaccionará el niño si despierta por la noche mientras ellos duermen. El perro entrenado para este fin, al detectar que el niño se ha incorporado, se dirige directamente al guía y le avisa rascándolo con la pata o pulsándolo con el morro.

Entre los rasgos autistas, también se encuentran comportamientos estereotipados como mecerse, darse cabezazos u otras conductas reiterativas. El perro de autismo se entrena para detectar los precursores de esta conducta o la conducta misma y establecer contacto con el niño para sacarlo de su ensimismamiento. El contacto consiste en tocar con el morro o la pata al niño de forma insistente hasta que deje de presentar la conducta indeseada.

El perro de autismo conlleva otros beneficios que no se encuentran tan directamente ligados con su adiestramiento, sino mas bien con la naturaleza intrínseca de la relación hombre-animal.

El niño autista no presenta, por lo general, rasgos físicos que lo diferencien de un niño sin discapacidad. Por esta razón, en situaciones sociales es muy posible que el niño sea mal interpretado como agresivo, mal educado, antisocial o delincuente. El simple hecho de ir unido a un perro que lleva su peto distintivo hace evidente que las conductas del niño se deben a un grado de discapacidad, y por lo tanto tienden a generar comprensión y empatía por parte del público en general.

La presencia del perro en situaciones sociales también sirve como un facilitador social, haciendo que la gente se acerque con mejor disposición al niño y su familia. Lo que por lo general redunda en una mejor integración social de la familia.

El perro en si, y el contacto estrecho entre el niño y el perro suelen tener un efecto tranquilizante para el menor. El perro suele funcionar como un “cable a tierra” que permite al niño permanecer mas tranquilo en situaciones que de otra forma lo hubiesen agobiado de forma irreversible. De esta forma, familias que antes de tener el perro no podían participar de situaciones sociales como ir a un restaurante, encuentran que con el perro junto al niño, este puede mantener un grado de autocontrol suficiente como para poder participar de todo tipo de eventos sociales. En muchos casos basta con pedir al niño que tome el asa del peto a tiempo, para que este se tranquilice y relaje.

El encontrarse unido al perro mediante el cordón de seguridad o tomado del asa tiene un efecto propioceptivo que ayuda al niño a mantener la tranquilidad y que mitiga la necesidad de este de entrar en conductas estereotipadas o inaceptables.

En muchos casos, el simple hecho de dormir junto al perro, o mejor aún en la misma cama; logran que el sueño del niño vaya haciéndose cada vez mas estable y duradero. Muchas veces, entrados unos meses de convivencia, el niño es capaz de dormir la noche completa de corrido.

El hecho de convivir íntimamente con el perro, consiste en que el niño se encuentra siempre acompañado. La presencia de este compañero suele poner al niño en un estado de mejor disposición ante los cambios, tareas y situaciones aversivas. La presencia del perro también se convierte en un elemento tranquilizador que le permite al niño conservar la calma en situaciones que, de otra forma, lo hubiesen alterado.

Por lo general, los niños con autismo que presentan agresividad hacia otras personas, no muestran agresividad con el perro. Con el tiempo, esta ausencia de agresividad hacia el perro se va extrapolando a otros miembros del grupo familiar y luego a las personas en general. Se podría decir que el niño aprende nuevas formas de contacto social que no pasan por la agresividad, producto del contacto con el perro.
COMO SE HACE UN PERRO DE AUTISMO

La adquisición del ejemplar

Las grandes escuelas de perros de asistencia cuentan con sus propios programas de cría en los que van seleccionando los ejemplares más destacados y criando con ellos. Estas escuelas cuentan también con una red de familias adoptivas que crían a los cachorros entre los dos meses y el año de vida. En este tiempo, la familia debe sacar mucho al perro a la calle y exponerlo ante distintas situaciones que el perro luego encontrará en su trabajo diario. El motivo de hacer esto es que el perro se habitúe a este tipo de situaciones y no muestre miedo o inseguridad ante nuevos ambientes.

Una vez que el perro cumple el año, éste vuelve a la escuela donde se comienza su entrenamiento. Un entrenador es asignado para enseñar al perro la obediencia básica (sentado, echado, quieto, ven aquí, caminar junto al guía sin tirar de la correa). Una vez que el perro ha aprendido su obediencia básica, pasa a manos de un instructor que le enseña las habilidades superiores (en este caso resistir las fugas, cortar estereotipias, dirigir al niño).
 
Para este tipo de trabajo se utilizan usualmente perros de raza Labrador Retriever o mezclas de Labrador Retriever con Golden Retriever. La razón para utilizar estas razas es su carencia de agresividad y su gran voluntad de trabajo.

En nuestro caso no es posible criar un cachorro desde los dos meses pues nadie nos garantiza que ese cachorro, inicialmente muy prometedor, vaya a convertirse en un perro con el temperamento y las habilidades adecuadas para desarrollar su trabajo de forma correcta. La tasa de éxito de las grandes escuelas se encuentra cerca del 50%, es decir que uno de cada dos perros criados en la escuela no llega a ser entregado a un usuario. Por este motivo debemos conseguir o comprar un Labrador Retriever de aproximadamente un año de edad que tenga mucho potencial. Se realizan test de personalidad y temperamento para medir el potencial del perro para realizar este trabajo y luego, si es apto, se procede a realizar un examen médico completo acompañado de radiografías de codos, hombros y caderas. Será fundamental no invertir tiempo entrenando un perro que luego no podrá trabajar producto de una enfermedad. Luego, este perro debe ser evaluado por un par de semanas en las más variadas situaciones para descartar que tenga problemas serios de conducta o fobias.

El entrenamiento
Una vez que estamos seguros que el perro cumple con los requisitos, comienza su entrenamiento. Este período debe durar aproximadamente 6-8 meses. Los primeros dos meses son fundamentalmente dedicados a la obediencia básica. Luego viene un período de 3 meses en el que al perro se le enseñan las habilidades superiores, y en los meses que quedan se aumenta la dificultad exigiendo al perro que realice las habilidades ante la presencia de distractores y en distintos ambientes.

El acoplamiento
El acoplamiento consiste en un taller vespertino, de dos horas diarias por dos semanas, en el que se le enseña a la familia y a los cuidadores del niño a manejar al perro y trabajar en conjunto con este. En este taller se enseñan desde los cuidados que requiere el perro, las leyes que amparan al perro de asistencia y su usuario, como trabajar con el perro, como responder ante las variadas situaciones que pueden suscitarse, etc… El taller de acoplamiento se realiza principalmente en una sala de clases convencional aunque también se hacen algunos días de salidas a la calle y otros días se trabaja en el domicilio del usuario.

La entrega
La ceremonia de entrega usualmente se realiza en una sala de eventos o en las instalaciones de la institución que coordina el proyecto. La ceremonia consiste en la entrega de las acreditaciones oficiales que permiten a la dupla acceder a lugares públicos y en la entrega del peto definitivo. Este peto identifica al perro de asistencia como una ayuda técnica para personas con discapacidad y lo diferencia de otros perros que son mascotas. La culminación de la ceremonia es cuando se le saca al perro el peto de entrenamiento y se le pone en peto definitivo.

Los seguimientos
Los seguimientos son visitas que el instructor realiza periódicamente para chequear que el trabajo del perro no se ha deteriorado. Durante el primer año, se realizan seguimientos cada tres meses. Del segundo año en adelante, los seguimientos se realizan cada seis meses. Sin perjuicio de esto, la familia deberá mantener al instructor informado de cualquier anomalía, y si esta constituye una amenza al entrenamiento del perro, a la seguridad del usuario o al bienestar del perro; el instructor deberá realizar una visita extraordinaria.