viernes, 15 de octubre de 2010

Estudio sobre ictericia y autismo plantea preguntas sin respuesta

A pesar de su vinculación no se sabe si una de las enfermedades pudo haber causado la otra

CHICAGO, EU (11/OCT/2010).- El autismo es más común en niños que tuvieron ictericia al nacer, encontró un importante estudio danés, pero los investigadores advirtieron que no saben cómo pueden estar relacionadas ambas afecciones y que los nuevos padres no deben alarmarse.

La ictericia leve es bastante común y generalmente inofensiva. Se sabe que la ictericia grave, cuando no es atendida, causa daño cerebral, pero también es poco …

http://mara.blog.zm.nu/2010/10/

«Los niños con autismo perciben de forma diferente»

Afirma que los tratamientos para dificultades visuales o auditivas pueden servir en el autismo

Cuando su hijo nació en Ucrania, donde ella trabajaba, quisieron ingresarlo en una institución para niños con retraso mental profundo. Hoy este joven con autismo habla dos idiomas y ha aprendido numerosas habilidades sociales. Su hija, con síndrome de Asperger -personas con autismo y capacidad intelectual normal-, está en la universidad. Olga Bogdashina, lingüista y doctora en Psicología, lidera una nueva línea de investigación en tratamiento del autismo. Ayer habló en Donostia invitada por Gautena.

- ¿Cómo descubrió que las personas con autismo tienen una forma diferente de percibir?

- El diagnóstico de mi hijo cambió el rumbo de mi carrera. Era una lingüista exitosa con un trabajo en la Universidad en Ucrania y lo dejé todo para especializarme en autismo. En aquel país no había especialistas y se consideraba que no existía tratamiento para estos niños. Mi vida cambió. Pero yo tenía muchos contactos en Ucrania y en Estados Unidos. Fundé una escuela para niños autistas en el país, de la cual sigo siendo directora. Empecé a investigar y me centré en las alteraciones perceptivas.

- Se marchó a Inglaterra para seguir con sus investigaciones.

- Cuando empecé a hablar de la distinta forma de percibir en el autismo se reían de mí. Era un tema que acababa de emerger. Pero yo estaba segura de lo que decía. Cuando publiqué mi primer libro todo el mundo se interesó en el tema. Porque las diferentes maneras de percibir en el autismo pueden explicar muchas cosas. Leo Kanner en 1943 no habló específicamente de hipersensibilidad pero sí de las diferencias perceptivas en el autismo. Los rasgos obsesivos o insistentes de estos niños están causados por alteraciones perceptivas.

- Según su tesis, las dificultades comunicativas, de relación social y de imaginación que caracterizan al autismo son síntomas de un problema más profundo...

- Esa tríada que caracteriza al autismo es importante para diagnosticar el problema pero es sólo la punta de un iceberg. Son comportamientos que no explican por qué estos niños hacen lo que hacen. En cambio sí pueden dar información gestos como taparse los oídos y también ciertas conductas disruptivas que pueden estar causadas por saturación de sus sentidos. Hay niños a los que la hipersensibilidad auditiva les produce dolor. Temple Grandin, una persona con autismo con alta capacidad, describe su audición como si tuviera un amplificador de sonido con el volumen al máximo. También compara sus oídos con un micrófono que recoge y amplifica los sonidos. Pero cada caso de autismo es distinto. No hay dos niños que perciban de la misma manera.

- La comunidad científica acepta ahora sus investigaciones.

- Sí pero sigo debatiendo algunos aspectos. El protocolo de diagnóstico internacional del autismo que va a aprobarse próximamente, el DSMV, pretende hablar de disfunciones sensoriales en el autismo y yo defiendo que debe hablarse de diferencias sensoriales. Ellos huelen, oyen, ven, escuchan y sienten en su piel de modo diferente a nosotros. Es como moverse en dos mundos diferentes. Y es un error pretender que lo hagan a nuestro modo. Algunas personas con autismo pueden ver hasta 60 destellos intermitentes en una imagen. Por eso se evaden o adoptan conductas molestas. ¿Cuánto tiempo podríamos tolerar nosotros esta situación?

- Usted hace su propia lectura de las dificultades de comunicación de los niños con autismo...

- Se dice que no quieren o no pueden comunicarse. Pero ellos están comunicándose todo el tiempo aunque no lo podamos reconocer. Cuando a un niño se le diagnostica autismo las intervenciones educativas se centran en el desarrollo de habilidades sociales y de comunicación y a menudo se ignoran sus necesidades sensoriales. Si éstas se tratan, los niños podrían responder mejor a las intervenciones sociales y de comunicación.

- Pero las dificultades perceptivas son difíciles de detectar.

- El primer paso para ello consiste en reconocer su existencia. Cada persona con autismo tiene un perfil sensorial perceptivo diferente. Los programas de tratamiento que son apropiados para un niño pueden no serlo para otro. Hay niños que presentan una visión fragmentada, por píxeles. Con ellos no tiene sentido utilizar fotos. Hay que darles los objetos para que ellos mismos los toquen.
 

viernes, 1 de octubre de 2010

PERROS GUIAS TRANQUILIZAN A NIÑOS AUTISTAS

Los niños autistas se sienten más seguros en la calle cuando van acompañados por un perro guía. Para los padres suele ser difícil salir con niños autistas, pero el perro produce un efecto sedante en el niño.

Después de un exitoso proyecto de prueba, el instituto de capacitación KNGF Geleidehond organizará un entrenamiento especial de animales para acompañamiento de los niños con autismo.

Los niños autistas pueden sumirse en su propio mundo de ensueño y perder de vista su alrededor. Esto puede provocar situaciones peligrosas en la calle. Para los padres puede ser difícil acompañar a sus hijos autistas, pues éstos a menudo se resisten a que se los lleve de la mano.

Salir a caminar juntos

En cambio, cuando va acompañado por un perro guía, el niño autista se siente más seguro con el perro, al que va amarrado por medio de una varilla. El padre o la madre lleva al perro por la correa y lo guía.

Una condición es que el perro sea un animal tranquilo y no ladre demasiado, ya que esto puede provocar excitación en un niño autista.

Auto-confianza

El uso de un perro guía para acompañar a un niño con autismo funciona con mayor eficacia en el caso de niños muy pequeños, cuando todavía no pueden atacar físicamente al perro y aún son moldeables. Gracias al animal, los niños adquieren un grado tal de confianza en sí mismos que, después de un tiempo, también pueden salir a la calle sin estar acompañados por un perro y, finalmente, el can puede jubilarse.

Fuente:http://www.periodicodigital.com.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=118909&catid=135&Itemid=217

Ecatepec ofrece sesiones de equinoterapia a niños

Facilitar el acceso a oficinas de gobierno, bibliotecas virtuales o espacios públicos mediante la colocación de rampas o rehabilitación de elevadores, así como brindar equinoterapias son parte de las acciones que el gobierno de Ecatepec emprende en pro de los discapacitados.

Facilitar el acceso a oficinas de gobierno, bibliotecas virtuales o espacios públicos mediante la colocación de rampas o rehabilitación de elevadores, así como brindar equinoterapias son parte de las acciones que el gobierno de Ecatepec emprende en pro de los discapacitados.

El alcalde Eruviel Ávila Villegas explicó que se acaba de firmar contrato con la empresa OTIS para que repare el elevador que se encuentra en el interior del palacio de gobierno y cuya finalidad original era brindar el servicio a las personas discapacitadas.

Agregó que desde hace un par de meses, algunas instalaciones del DIF local son rehabilitadas y son colocadas rampas para facilitar el acceso a este sector de la población.
 
“Se irán adecuando poco a poco pues son un gran número… empezamos con las del DIF pues son las áreas que mayor contacto tienen con los discapacitados”.

Comentó que en este año serán pavimentadas calles de al menos 62 comunidades, las cuales también se contempla la construcción de rampas en las esquinas.

“Por ejemplo las tres bibliotecas virtuales, recientemente inauguradas, cuentan con desniveles, pese a que el proyecto original no los incluía.

“Hemos adecuado el sitio de consulta de la Unidad de Transparencia que se encuentra en el interior del palacio, a fin de que una persona que llegue en silla de ruedas tenga el espacio adecuado, no se le complique el uso de la PC y pueda realizar la consulta vía Internet”.

El edil añadió que se evalúa la posibilidad de instalar un programa especial para personas con debilidad auditiva o visual.

“Asimismo mientras se realiza la recuperación de los espacios públicos, como jardines y lugares de entretenimiento, se aprovecha para adecuar los niveles del suelo”.

Manifestó que las personas discapacitadas son beneficiadas con la entrega de paquetes alimenticios, silla de ruedas, anteojos y la posibilidad de practicar la equinoterapia, mediante cuatro caballos “retirados” de la policía montada, toda vez que les ayuda a estimular el sistema neurológico de los menores.

Tal es el caso de Tifanny, de 10 años de edad, a quien desde su nacimiento se le diagnosticó parálisis cerebral y acudirá dos veces por semana para tomar sus clases y mejorar su aprendizaje y motricidad.

“En una sesión de 45 minutos, el caballo transmite de mil 800 a dos mil 250 estímulos tónicos, que serán benéficos para niños con padecimientos como Síndrome de Down, autismo, daño cerebral, déficit físico e inclusive con problemas de adaptación social.

“Acudir a este centro, representará para las familias ahorros de entre 400 pesos y hasta mil pesos por sesión, que se llegan a cobrar en otros sitios donde se ofrece esta terapia”, finalizó.

http://impreso.milenio.com/node/8840711

jueves, 16 de septiembre de 2010

"Me siento feliz"-Julián García Bojórquez-Mención Honorífica en el Premio al Mérito Juvenil

Culiacán, Sinaloa, a 14 de septiembre del 2010.- Porque a través de su testimonio ha logrado concientizar y sensibilizar a la sociedad sobre el autismo, Julián García Bojórquez recibirá Mención Honorífica, en la categoría de Mérito Cívico-Social, hoy, en la sesión solemne de entrega del Premio al Mérito Juvenil, en el Congreso del Estado.

Julián García Bojórquez tiene 19 años y es un joven autista de alto rendimiento que ha logrado incorporarse a la sociedad y ser autosuficiente, con la ayuda de sus papás y las intensas terapias recibidas en la Asociación Sinaloense de Autismo.

Desde hace algunos años, él ha impartid charlas en escuelas, compartiendo su caso.

"Me siento feliz por esta mención, gracias a Dios, yo soy uno de ellos (quienes van a recibir el premio), con mención especial", dice Julián, quien estudia Fotografía en la Escuela de Artes Plásticas de la UAS.
 
"Mi mamá me dijo 'Julián ganaste', y se alegró".

El autismo es una discapacidad severa y crónica en el desarrollo, pero Julián ha logrado ser autosuficiente, gracias a las terapias de habilidades, aprendizaje, comportamiento y socialización que ha recibido desde los 5 años, cuando se le diagnosticó el problema.

A sus 19 años, tiene muy desarrollado el sentido de la responsabilidad y es considerado un autista de alto rendimiento, y aunque durante todos sus estudios tuvo maestra sombra, ahora algunas veces prescinde del acompañante que lo observe, en la Escuela de Artes Plásticas de la UAS.

"Me ha ido bien, he tomado muchas fotos de tarea, como Catedral, la Plazuela Obregón, el restaurante de la vuelta", dice, mientras está pendiente de los químicos que usará para el revelado de la película, "mi sueño es ser fotógrafo, estoy en eso, me siento bien porque quiero ser como Alex Rivera".

Hoy, Julián llegará orgulloso a recibir el reconocimiento a su labor.

"Siento orgullo porque todo mundo va a estar orgulloso de mí".

Y con ese entusiasmo que lo caracteriza, envía un mensaje a los jóvenes.

"Que le echen ganas, hay que trabajar porque nadie se va a hacer mejor, hasta que le echen ganas".

PERFIL
Julián García Bojórquez nació el 17 de mayo de 1991.
Es hijo de José Guadalupe y Ana Bertha.
Tiene dos hermanos: Adrián y Diana.
Estudia Fotografía en la Escuela de Artes Plásticas de la UAS.

Fuente:Noroeste

sábado, 11 de septiembre de 2010

LAS HUELLAS DEL AUTISMO: “Ella es una heroína”

CARMEN DE LA ROSA, MADRE DE LAS GEMELAS MARY CARMEN Y CARMEN MARY, CON UN AUTISMO MODERADO, TUVO QUE CONVERTIRSE EN LA TERAPEUTA DE LAS NIÑAS

Actitudes. Las gemelas Mary Carmen y Carmen Mary tienen muchas cosas en común, pero también comportamientos por su condición de niñas autistas que permiten a su madre distinguir entre una y otra.Juan Salazar
Santo Domingo
En una sala decorada con cuadros idílicos, Mary Carmen y Carmen Mary, dos gemelas de seis años con un diagnóstico de autismo moderado, ponen de manifiesto los rasgos disímiles de su condición. Una siente pasión por la música y la otra por la pintura; una es más afectiva y la otra tímida, pero tienen en común a la madre que ha encarado con firmeza el peor trauma de su vida.

“Recogí todas las lágrimas y ya no derramo una más”, dice Carmen Ramona de la Rosa, de 35 años, al narrar como logró sobreponerse a la sensación de impotencia que por primera vez padecía con tanta intensidad. Ella tiene también a Alexander Efraín, un hijo normal de 10 años.

Los primeros dos años de las gemelas transcurrieron sin ningún indicio que permitiera atisbar el más mínimo rastro de su condición. “A los dos años y medio comenzaron a aparecer conductas inadecuadas, rayaban las paredes; de repente desapareció el habla y comenzaron a expresarse por señas. Fue ahí cuando se me despertó la curiosidad y noté que algo extraño estaba pasando”, recuerda De la Rosa.

La madre, quien retrata cada instante de ese momento con la exactitud del más fi no artesano, decidió llevar a las niñas a la Asociación Dominicana de Rehabilitación, donde recibió el diagnóstico que marcó su vida.

No lo podía creer, porque ya tenía conocimiento de lo que era el autismo. Fue algo doloroso, pero desde ese momento comprendí que iniciaba un largo camino y me dediqué a ellas”.

La abnegada mujer no ha podido emplearse otra vez, y tuvo que abandonar sus estudios de contabilidad para, junto a su esposo Ramón Alexander Meléndez, de 39 años, y técnico en plantas eléctricas, atacar una dura realidad que le llegó duplicada. El último trabajo de la dama fue en la Secretaría de Deportes, hoy convertido por ley en Ministerio, donde la cancelaron cuando se reintegró a sus labores tras la licencia de post parto por sus gemelas.

Desaliento

Con la pesada carga de la sentencia médica en sus hombros, la búsqueda de un centro donde las gemelas recibieran terapia y educación no pudo ser más desalentadora. Lo primero que recibió De la Rosa fue una oferta de media beca para que sus niñas estudiaran en una escuela especial, pero la mensualidad era RD$6,000 y el transporte RD$8,000. Sus ingresos económicos no le permitieron ni pensarlo.

“Fue chocante, la depresión fue muy fuerte, tuve que buscar ayuda emocional y compartir con padres que estaban pasando por lo mismo.

El cambio fue tan intenso que me ha hecho ver la vida diferente”, añadió.

Ella admite que al principio intentó buscar culpables y surgió la expresión tan común cuando a alguien le llega un momento de desgracia: “Dios mío, por qué a mí”.

Sin embargo, Carmen no se consumió en la angustia de sus resentimientos y en el revoltijo de prevenciones que bullían en su cabeza. De inmediato comenzó a consultar libros, cuantas páginas pudo desplegar en internet y a observar cuidadosamente el comportamiento de sus gemelas con la determinación de convertirse en su propia terapeuta. “Uno ve la vida diferente. Estos niños nos enseñan a ser más tolerantes, nos enseñan a decir las cosas como son, te enseñan a ser natural, a ser uno mismo, y a comprender que las cosas vienen por escalas”, precisó Carmen, al hablar sobre sus primeras experiencias en el nuevo rol que sumaba a su condición de madre.

Pudo notar que una de las gemelas, Mary Carmen, mostraba un nivel de desarrollo mayor y decidió usar esa ventaja para que ayudara a su hermanita. De la Rosa también diseñó por cuenta propia un horario de actividades para que sus hijas aprendieran la rutina de la casa, como cepillarse los dientes, bañarse, vestirse, ordenar los platos en el comedor y otras actividades del día a día.

Con respecto a la comunicación, también tuvo que asumirla porque en Rehabilitación solo podían hacerlo cada 15 días y por media hora.

Carmen llevó a sus hijas en varias ocasiones y tomando como patrón lo que vio decidió hacerlo en su casa de manera periódica.

Sus habilidades

A Carmen Mary le gusta la música; puede tocar el piano y memoriza y tararea con suma precisión canciones de Camilo Sesto, uno de sus artistas preferidos, así como salsa y reguetón. Esta gemela expresa más el cariño a su madre, a quien besa con frecuencia y le endereza el rostro con cariño cuando quiere decirle algo.

Mary Carmen tiene pasión por la pintura, especialmente rostros. Le cuesta demostrar el cariño y mirar directamente a los ojos cuando le hablan.

Ambas tienen la autoestima muy alta. Les gusta tomarse fotografías, también verse bonitas y se paran continuamente frente al espejo para comprobarlo. Cuando las peinan prefi eren las colas, pero se enojan cuando comprueban que hubo negligencia en su terminación.

Todavía tienen el mal hábito de chuparse los dedos. Son obsesionadas con los objetos que usan, especialmente en la casa, comen con la misma cuchara y utilizan el mismo vaso para beber. No llevan dieta, pero su madre prefi ere que ingieran alimentos naturales y desecha aquellos que tienen químicos, conservantes y antioxidantes.

Los especialistas que tratan a estos niños propugnan porque los padres se involucren de manera intensa en las terapias de sus hijos, pero siempre con la supervisión de personal califi cado.

El jefe del Departamento de Salud Mental del hospital Robert Reid Cabral, Moisés Taveras, precisa que el Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición de mucho peso emocional en los padres y, por esa razón, aunque el objetivo primario es atender al paciente, tratan de brindar apoyo a los padres para que el proceso no sea traumático.

“Porque también nosotros lo necesitamos. Y en el proceso terapéutico esto es de sumo valor, la implicación de los padres en el proceso terapéutico de sus hijos. Si no logramos eso, realmente el trabajo no será del todo efectivo”, añadió

Integración

Nicole Imbert, sicóloga infantil del Reid Cabral, considera que en el tratamiento de los pacientes los padres son co-terapeutas porque son quienes pasan más tiempo con sus hijos.

“De ahí que ellos son las personas que tienen que luchar para que sus hijos presenten un mejor comportamiento.

Se ha visto en todas las estadísticas que cuando los padres se integran hay un mejor pronóstico en el caso”, añadió.

Las gemelas Mary Carmen y Carmen Mary asisten desde hace dos semanas a un colegio normal y también acuden una vez por semana a recibir terapia en la biblioteca infantil y juvenil República Dominicana. Su progreso ha sido notable en poco tiempo. La directora del colegio, una amiga de Carmen, accedió a inscribirlas luego de que ella la invitara a una charla dirigida a padres de niños y niñas con esa condición. Su madre las nota ahora más relajadas y menos hiperactivas.

Muchas cosas han cambiado en la vida de Carmen de la Rosa, y una de ellas es que ya no siente pasión por la contabilidad. Ahora quisiera estudiar sicología para ayudar más a sus hijas y a los padres de otros niños que tienen la misma condición de sus gemelas.

“Ella es una heroína”, dice María Altagracia Tejeda Beltré, la madre de Carmen Ramona de la Rosa, sin poder contener una lágrima que por fi n logra enjugar en la comisura de sus labios.

TRATAMIENTO PARA NIÑOS CON AUTISMO

No existe por ahora un tratamiento que cure el autismo. Se ha comprobado que un inicio temprano de la terapia y la continuidad mejora las probabilidades de aumentar el nivel de funcionamiento.

Existen una serie de tratamientos no probados que se han usado en niños y niñas con esta condición, como biológicos y terapias de diversos tipos. Algunos padres consideran que el tratamiento con quelantes (una sustancia que evita la toxicidad de los metales en los seres vivos) ha tenido un efecto positivo en sus niños autistas.

Sin embargo, sólo los tratamientos psicológicos conductuales han demostrado hasta ahora efectividad en niños con Trastorno del Espectro Autista.

Los expertos sugieren crear programas educativos adaptados a las necesidades individuales de cada persona con autismo, debido a que se manifiesta con diferentes niveles de intensidad. Cabe destacar el trabajo que se está realizando con algunas personas con autismo en el campo de la Planificación Centrada en la Persona (PCP).

Se recomienda también un plan de tratamiento que garantice el acceso a una variedad de recursos que van desde la atención residencial y los hogares de grupo hasta un apoyo personalizado en la comunidad; y alternativas ocupacionales, desde centros estructurados de día, empleo especial con apoyo, hasta la plena integración laboral. Algunos niños autista son tratados con medicamentos para mitigar su hiperactividad.

Los niños autistas sufren estigma y la indiferencia

PADRES INVIERTEN CUANTIOSOS RECURSOS EN ATENCIONES MÉDICAS,EDUCACIÓN Y EN LAS TERAPIAS QUE NECESITAN PARA MEJORAR SU CONDICIÓN

Formación. Niños con Trastorno del Espectro Autista realizan diversas actividades en uno de los salones de la Fundación Dominicana de Autismo, bajo la supervisión de personal entrenado.

Noticias RelacionadasAlgunos necesitan una “sombra”Juan Salazar

juan.salazar@listindiario.com

Santo Domingo

Derramaron copiosas lágrimas, padecieron un largo duelo que consumía su paz en la impotencia y sufrieron la indiferencia de una sociedad que se mantenía ajena a sus angustias.

Pero también dieron un paso más allá de las premoniciones apocalípticas, se pusieron un traje de guerreras y decidieron enfrentar con coraje el estigma y el olvido en que estaban sumidos miles de niños y niñas con el Trastorno del Espectro Autista (TEA).

Hoy, con la mira puesta en dejar atrás el peor trauma de sus vidas, dirigen dos fundaciones creadas al calor de los padecimientos que acrecentaron su determinación por lograr un presente de oportunidades para estos niños y niñas que llaman “especiales”.

Las organizaciones que trabajan con niños autistas están llenas de planes y proyectos, pero necesitan el impulso que permita concretizarlos y expandir la atención a escala nacional de esta condición que, según las estimaciones, ya afecta a una de cada 110 personas.

Ambas están desbordadas por la alta demanda de padres angustiados que reclaman evaluación, diagnóstico, terapias, educación y otros servicios para sus hijos, a quienes califican como “los excluidos dentro de la inclusión”.

A finales del siglo pasado apenas la Fundación Dominicana de Autismo trabajaba con niños afectados con este trastorno del desarrollo, pero el impacto ha sido tal en los últimos años, que actualmente unas 400 familias están organizadas en la Fundación Manos Unidas por Autismo para brindar apoyo emocional y orientación a los padres, además de otros proyectos que se incuban en pueblos de provincias donde la incidencia es ostensible.

Los planes y proyectos van desde la creación de una institución que garantice una atención multidisciplinaria, que esta condición esté cubierta en el Sistema de Seguridad Social y la inclusión de estos niños en el sistema educativo nacional.

Fundación Dominicana de Autismo

Esta organización fue fundada el 2 de abril de 1995 por iniciativa de madres y padres que se sentían desamparados cuando comenzaron a notar los primeros síntomas del autismo en sus hijos. En sus inicios estuvo ubicada en el ensanche Luperón de la capital, pero la alta demanda de servicios motivó el traslado a un edificio de dos niveles en la avenida Paseo de los Reyes Católicos, en Arroyo Hondo, donde incluso están construyendo un anexo para albergar los talleres.

jueves, 2 de septiembre de 2010

¿Quién dijo normal?

La artista Yolanda Manrique sufre autismo combinado con problemas de tipo neurológico, lo que no impide que presente su primera exposición ante el aplauso de la cultura.

SUSANA REGUEIRA - PONTEVEDRA La normalidad parece más una materia de psiquiatras y políticos que de personas normales. Es una de las reflexiones que recuerda el espectador tras contemplar la exposición "A miña imaxe, a miña linguaxe", que inauguró ayer en el Café Moderno Yolanda Manrique. Ella es precisamente una de las personas que no figuraría en el inventario de la "normalidad": nació con un trastorno de espectro autista, en su caso combinado con otros déficits neuronales, pero ello no impide que pinte y lo haga tan bien que sus obras son originales, frescas, diferentes... ¿A quién le importa la normalidad?

A mediados del siglo XX a la gente normal le dio (pásmese) por establecer reglas para "humanizar" la guerra y dedicó al tema toda una convención; a 35 grados en diciembre se reúnen en una isla caribeña cientos de personas disfrazadas de Papá Noel alrededor de un abeto mantenido con vida artificialmente para remedar la Navidad de otro extremo del planeta. La normalidad no existe, al menos no tiene registro ni taxonomía. Si además se tiene en cuenta, por ejemplo, que cada año aumenta en Estados Unidos un 300% el número de hombres que se inyectan bótox (es decir, momificarse en vida va camino de la normalidad) ya no es que no exista tal normalidad es que ¿a quién le importa su anormal inventario?

Por el contrario, sentirse atraído por la diferencia es "non soamente útil senón francamente apaixonante. Entre os seres humanos existen diferenzas, a diversidade pertence á propia natureza e por extensión tamén á natureza humana". Lo explica el psiquiatra Cipriano Jiménez Casas, director general de la Fundación Menela, una organización que lucha por hacer visibles a personas con trastornos del espectro del autismo como Yolanda Manrique.

Nacida en Alemania en 1973, hace ya 17 años que Yolanda entró en contacto con el Centro Castro Navás, cuyos trabajadores explican que "primeiro asistía ao taller da horta e tamén o facía moi ben, pero cando tiña tempo libre ou nervios, utilizaba a pintura para tranquilizarse".

Gracias a su familia los responsables del centro supieron también que le gustaba copiar obras de grandes artistas, así que le propusieron retos y en cada nuevo proyecto Yolanda demostraba que iba mucho más allá de la reproducción para crear un mundo propio.

Ese nuevo universo pictórico está lleno de personajes, imágenes precisas que transmiten al espectador lo que la creadora no dirá con palabras.

El reto es doble: no solamente padre un trastorno del espectro del autismo (diagnosticado en los primeros años y para el que no existe tratamiento) sino que éste se combina, como en muchos otros casos, con problemas de tipo neurológico, que en su caso afectan a la visión.

Nada de ello impide que sus pinturas estén llenas de vida, de luz, de personas con flores en la cabeza, de bailes de Navidad o personajes que celebran el color y la vida, obras autónomas a pesar de que se inspiren en grandes cuadros de pintores de todos los tiempos.

"As formas creadas ou recreadas son orixinais polo insólitas, polo desconcertantes", explica Cipriano Jiménez, "como gran copista que é, Yoli é capaz de descolgarse da idea de perspectiva e das imaxes simbólicas, pero na súa simplicidade trata de introducirnos no seu mundo e quefacer pictórico. É como si nos tratase de levar a súa forma de ver a realidade, a súa propia realidade, apoiada na súa linguaxe plástica".

Artistas, comisarios de arte, coleccionistas y galeristas, amén de representantes políticos como la vicepresidenta de la Diputación Teresa Pedrosa, arroparon ayer a Yolanda Manrique en la presentación de su exposición. La artista estaba nerviosa en el debut de su primera individual (hasta en eso es normal) y los asistentes no quisieron aumentar su desazón con un rosario de felicitaciones, pero el comentario era unánime: sus pinturas inspiran tanto como las palabras que no pronuncia, de ahí el título de la exposición, "A imaxe, a miña linguaxe".

Permanecerá abierta al público hasta el próximo 12 de septiembre e incluye una selección de trabajos de la autora.

lunes, 23 de agosto de 2010

Educando a mi hijo, un blog sobre autismo


Educando a mi hijo, un blog sobre autismo
Cargado por henryspencerxxx. - Más video blogs y vloggers.
lahabitaciondehenryspencer.com Lenka Miskulin tiene un hermano llamado Danko, un joven de 22 años diagnosticado con autismo. Un día, Lenka le propuso a su madre, Vivi, crear un blog, un diario personal donde la familia pudiera postear las inquietudes y experiencias relacionadas con la crianza y educación de un hijo autista. Educando a mi hijo fue el tercer blog más votado en el concurso 20 blogs peruanos y se llevó el premio a mejor blog familiar. Más videos en lahabitaciondehenryspencer.com

sábado, 21 de agosto de 2010

Un profesor insta a rechazar la creencia de que el aislamiento es la vía de felicidad de los autistas

BAEZA (JAÉN), 19 Ago. (EUROPA PRESS) -
El profesor David Saldaña, que participa en el ciclo de ponencias 'Actualización en trastornos del desarrollo infantil. Una aproximación psicobiológica' de los cursos de verano que la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA) imparte en Baeza (Jaén), advirtió este jueves contra la creencia de que el aislamiento es la vía de felicidad de los autistas.

El ponente aseguró que no es cierto que todas las personas que sufren este trastorno descarten las relaciones con los demás. "Hay adultos a los que se les pregunta qué les gustaría tener, y contestan que desearían unos amigos, una familia, un trabajo. Pero ven que cuando hablan con los demás les ignoran, o se ríen y ellos no saben de qué, porque no entienden las bromas. No es que no quieran estar, sino que no saben cómo estar", enfatizó.

El docente de la Universidad de Sevilla indicó, en una entrevista concedida a Europa Press, que el autismo es "un trastorno genético que tiene repercusión sobre las relaciones sociales. No es un problema que esté causado por factores sociales ni psicológicos. Es decir, una familia no puede provocar autismo en un niño". Saldaña indicó que aún se desconocen los procesos cognitivos que provocan este trastorno.

A los padres con hijos autistas, el ponente aconsejó "buscar apoyo para ellos y para el niño, pues hay recursos, y cuanto antes se acuda a ellos, mejor. Si se sospecha que el niño está tardando en exhibir conductas de comunicación, vale la pena ir a un pediatra. Siempre vendrá bien la consulta".

Así, afirmó que existen centros de atención temprana donde se pueden tratar este trastorno y, además, en las escuelas se cuenta con profesorado de educación especial y siempre se puede acudir a las asociaciones especializadas.

La mejor forma de tratar a un niño autista, apuntó Saldaña, es que "esté en sociedad y que nosotros le demos el apoyo para que puedan relacionarse. Porque sólo por estar con los demás no va a aprender nada. "El autismo es que es una discapacidad social. Un ciego tiene problemas para ver, un sordo, para oír, el autista tiene problemas para entender cómo funcionan las relaciones con los demás. Se le debe explicar cosas tan básicas para nosotros como qué es un amigo", subrayó.

El docente descartó el tópico de que el autismo va ligado a una inteligencia elevada: "Hay chicos autistas con discapacidad intelectual, con inteligencia normal y otros muy brillantes. Lo que ocurre es que estos últimos son los que más llaman la atención".

Además, Saldaña señaló que el hecho de que estos niños destaquen mucho en algo no significa que sean muy inteligentes. Como ejemplo, habló de un adulto que era capaz de reproducir cualquier pieza musical que se le propusiese, pero "no podía decir cuántos dedos hay en esta mano, no podía contar. Tenía una habilidad muy concreta". Lo único común en los autistas, añadió, es que padecen un déficit de inteligencia social.

En la actualidad, la concepción más extendida entre la comunidad científica es que el autismo no tiene cura, pero que sí se puede mejorar mucho la calidad de vida de quienes lo sufren, sobre todo si reciben tratamiento desde temprana edad, según el profesor.

Saldaña señaló que la atención del autismo "hay mucho recorrido, pero aún mucho por recorrer. Se están haciendo importantes esfuerzos en la atención temprana, en las escuelas, aunque aún nos queda mucho por mejorar en cuanto a los recursos personales".

En el curso, que comenzó este lunes y se desarrollará hasta el 20 de agosto, participan diferentes investigadores y psicólogos, que mostrarán los avances que en las últimas décadas se han producido en el diagnóstico de los trastornos del desarrollo infantil.

sábado, 14 de agosto de 2010

Los «olvidos» de Hugo

José Otero y Paloma Fernández luchan desde hace 12 años para que su hijo autista pueda tener una vida plena
Hugo Otero, con su hermana Alejandra. miki lópez
Oviedo, María LASTRA

Hugo tiene 12 años y para él la gente es buena o mala simplemente dependiendo de su olor. Tiene claro lo que le gusta, por eso «olvida» objetos en sus lugares preferidos con la excusa de poder volver. A simple vista es un niño como otro cualquiera, pero esconde algo detrás, una vida en silencio, una enfermedad sin causas conocidas: el autismo. Un trastorno que afecta al desarrollo del niño de forma profunda y permanente, perjudicando principalmente la comunicación y la imaginación, así como su reciprocidad emocional. Su origen obedece a una anomalía en las conexiones neuronales que se atribuye, con frecuencia, a mutaciones genéticas. No tiene cura aunque se puede tratar.

José Otero, su padre, es un luchador. «Es muy duro y no sólo mientras estás vivo, te obsesiona la incertidumbre que conlleva no saber qué va a ser de tu hijo si faltan sus padres», afirma.

Hugo, al igual que la mayoría de los niños con este trastorno, no nació autista, la enfermedad empezó a manifestarse cuando tenía dieciocho meses. «Es muy difícil que los padres acepten que es su hijo el que tiene problemas», pero no se dan cuenta de que un tratamiento precoz es la única forma de poder ofrecerle una vida mejor.

El mayor problema de estos niños es su dificultad para comunicarse, « "a" puede significar agua o mamá, hay que reconocer lo que te quieren decir», explica José Otero, quien añade, además, que esos niños viven en un mundo muy de sensaciones, tienen conductas repetitivas, y un simple ruido o color puede generar en ellos una reacción desmesurada en un momento dado. Son personas que hacen cosas para buscar una reacción, pero es difícil averiguar lo que buscan. «Quieren hacerlo bien, pero no saben», afirma la madre, Paloma Fernández, mientras su marido asegura que «es muy duro para él y para los que estamos cerca, pero si no le plantas cara te puede llegar a aislar socialmente». Por eso el mayor consejo de ambos es que «si un niño tiene un problema, el que sea, sólo tiene a sus padres para solucionarlo, hay que ser valientes y aceptarlo».

Un diagnóstico precoz es tiempo ganado. Esto es lo que piensan en la asociación «Aprendemos» de Oviedo, de la que José Otero es presidente y principal impulsor. Cada logro conseguido en «Aprendemos», una de las que, en Asturias, se dedica al autismo, trátese de personal o de un nuevo local por el que tanto tiempo llevan luchando, es una victoria. «Los padres tenemos que enseñarles a aprender», afirma. Los pequeños reciben quince horas semanales de terapia, «300.000 oportunidades al año, a cargo de un profesional que trabaja con el menor de forma personalizada, incluso fuera del centro si así lo precisan», señala. La primera batalla que deben ganar es conseguir iniciarles en la comunicación. Cuanto más se comunican menor agresividad tienen. «En el centro tienen una gran evolución, desde el lenguaje a simplemente permanecer sentados o fijar la atención», afirma José Otero.

El autismo es un trastorno en aumento, por eso es tan importante lograr un eficiente tratamiento, al igual que lo es la necesidad de un diagnóstico rápido. En la actualidad y según José Otero, el método con mejores beneficios es el A.B.A (análisis de la conducta aplicada). En Estados Unidos, un 44 por ciento de los niños que son diagnosticados a tiempo gracias a este tratamiento llegan a convertirse en personas útiles. En la asociación «Aprendemos», «a pesar de nuestra humildad, estamos prácticamente al nivel de Estados Unidos», subraya Otero, quien también añade que «no podemos hacernos cargo de más gente por el elevado coste que ello supone».

Para que un autista pueda llegar, dentro de sus posibilidades, a tener una vida normal, hay que brindarle posibilidades. La educación es el motor principal. «Se gastan muchos millones en educación especial, pero no siempre se puede sacar rendimiento», explica José Otero.

El empleo para los discapacitados cumple otra función fundamental. Otero destaca el importante papel que juegan, por ejemplo, La Caixa y la Fundación Once, que ofrecen importantes ayudas y también valora el trabajo que se hace desde la Consejería de Bienestar Social del Principado, «algo que se agradece enormemente», pero considera que todavía es poco para alcanzar los objetivos. «El dinero que se invierte hoy en mejorar la calidad de vida de los que padecen este trastorno se podrá ahorrar cuando sean adultos», dice.

Siempre hay algo que, desde todos los ámbitos, se puede hacer para conseguir hacer la vida más fácil a los que más problemas tienen. «La gente debe entender que estos niños no son tontos, sino diferentes», aclara Paloma Fernández. La sociedad juega un papel importante, y la solidaridad y la comprensión son fundamentales. José Otero sabe de lo que habla. «Los demás deben intentar comprender su sufrimiento y no darles la espalda».

martes, 3 de agosto de 2010

Especialista exhorta a olvidar prejuicios en el autismo

Terapias para “romper” su rutina, permiten a niños autistas alcanzar un desarrollo satisfactorio en la etapa adulta

Yamel Viloria/sumedico
México, D.F. 29 de julio de 2010
 
La meta final de la psiquiatría en torno a los niños autista es que alcancen la sobrevivencia en la edad adulta, afirmó a SUMEDICO el doctor Bernardo de la Cruz Atilano.

El jefe de Psiquiatría del Hospital Regional de Zona No. 29 del IMSS, explicó: “Es una situación dentro de la psiquiatría muy controvertida, es algo incierto, depende mucho de la severidad del autismo, pero también de las herramientas que les damos, el niño crece, entonces viven bajo ciertos rituales de comportamiento, siempre se levantan a la misma hora, en otra comienzan a tomar sus alimentos, y a los 10 minutos de acabar se lavan los dientes, su vida es una rutina”.

Pero para lograr que alcancen la posibilidad de desarrollar más lenguaje y adquieran la capacidad de trabajar, incluso de que ellos mismos se preparen sus alimentos, es necesario romper esta rutina, pero dentro de una terapia sumamente delicada, pues es posible enfrentar casos de crisis severas.

“Si de repente cambiamos esa rutina, cambiamos su cuarto, horario, entonces estos niños entran en crisis muy fuertes (…) Tenemos que individualizar cada caso, para encaminarlos a una adaptación a la interacción social, para que cuenten con autosuficiencia y calidad de vida, para esto nos apoyamos en la psicoterapia, en el aprendizaje, el manejo de estos nuevos patrones, rituales, conductas, también los apoyamos con fármacos para que el paciente esté relajado y pueda soportar los cambios”.

Modificar su rutina, es básico para que los autistas logren márgenes de independencia y autosuficiencia: “Nosotros en la vida aprendemos a través de los cambios, cada que cambiamos aprendemos algo nuevo y se conforma la experiencia, los pacientes autistas como no cambian sus conductas entonces no aprenden cosas nuevas, y el objetivo es que aprendan y tengan una calidad de vida emocionalmente mejor”.

Claro, insistió, las terapias deben de ser aplicadas por especialistas, pues “cuando les cambian su mundo, sí sufren, empieza a tener angustias y se suscitan conductas auto agresivas, excéntrica y raras”.

Explicó: “Cuando los pacientes están en tratamiento, primero establecemos ligeros cambios en la rutina, si la capacidad de adaptación es mínima, nos apoyamos en fármacos; una vez que ya saben manejar cambios, ya empezamos la rehabilitación social, empiezan a interactuar, viajar, para que puedan valerse por sí mismos”.

El especialista hizo hincapié en que para desarrollar esto, es fundamental el apoyo familiar, “el objetivo es que la población se sensibilice que en México tenemos la infraestructura y las herramientas médicas para atender a niños y adultos con autismo, dándoles la posibilidad de mayor desarrollo e integración social”, enfatizó Bernardo Cruz.

Y para esto, concluyó, se requiere también de romper los prejuicios que existen en torno a los problemas psiquiátricos, “los autistas tienen la misma oportunidad y derecho de tratamiento adecuado; creemos que en el autismo no hay esperanza, que no podemos mejorar las cosas, los familiares entran en apatía. Yo los invito a que acudan a una institución de salud mental para conocer la enfermedad, para que interactúen con ellos y tengan una calidad de vida mejor”.

Autistas, con posibilidad de independencia

Pese a no tener interés en el mundo exterior, hay casos en que logran adquirir capacidades para el trabajo y vivir solos

Yamel Viloria Tavera/sumedico
México, D.F. 28 de julio de 2010

Pese al encierro en sí mismos que registran las personas que tienen autismo, lo cierto es que un buen porcentaje tienen capacidad para desarrollar habilidades como el trabajo y proseguir su vida en la etapa adulta.

Así lo afirmó a sumedico el doctor Bernardo Cruz Atilano, jefe de Psiquiatría del Hospital Regional de Zona No. 29 del IMSS, al explicar que el autismo es un trastorno del desarrollo que afecta principalmente la capacidad de interactuar socialmente, además de algunas otras funciones como son los intereses y la comunicación.

"Por definición –enfatizó- autismo es uno encerrado en sí mismo, auto-ismo, uno está hacia sí mismo nada más, es una enfermedad que interfiere en la interacción social”.

En el estudio de las causas de este trastorno, abundó, se han desechado diversas teorías, como es que las madres poco afectivas provocaban este aislamiento en los niños, al igual que aquella donde se refería como posible causa la contaminación con mercurio.

Existen también teorías psicodinámicas de la forma del desarrollo del aprendizaje dentro del contexto social, agregó, pero no han sido totalmente respaldadas.

Actualmente, enfatizó, los estudios médicos realizados avalan que el autismo tiene un componente genético importante y es un problema neurológico con manifestaciones psiquiátricas.

“Lo más importante es la teoría genética, donde nos dicen que la asociación con los padres enfermos nos van a dar hijos enfermos, pues su origen es el mal funcionamiento de las células del cerebro, es decir, alguna parte de un gen está codificando mal y esto va a hacer que se genere un mal funcionamiento del cerebro, es un gen alterado y se pasa de generación en generación”, precisó.

Es por esta razón, que el autismo se puede detectar desde que el paciente tiene unos meses de vida, pues su nula interacción, incluso con la madre, resulta evidente al compararse con otros bebés que responden a las manifestaciones de sus padres.

No están fuera de la realidad

“Hay una situación muy importante cuando hablamos del autismo, no es que estén fuera de la realidad, simplemente no interactúan, son niños que están aislados, de ahí que se manejó la teoría de niños con ceguera mental, porque no entienden o no pueden observar los intereses de las demás personas, uno está frente a un niño autista y pareciera que somos invisibles, él no nos percibe, no por una ceguera física, sino por una ceguera mental dada porque no comparten intereses ni los espacios”, enfatizó el especialista Bernardo Cruz.

Explicó que este desinterés por el mundo que los rodea se manifiesta desde la más tierna edad: “Los pequeñitos que a los seis meses los despegan de la mamá, sufren por una angustia de separación, en cambio los niños con autismo, como no establecen una interacción social con nadie, pueden estar solos y no les pasa absolutamente nada, no tienen una respuesta emocional”.

Las madres es quien más percibe esta ausencia de los menores: “Desde el nacimiento se dan detalles, los niños autistas no lloran, cuando crecen no establecen contacto visual, si les hablan no responden, el niño está en su mundo y no se angustia de estar solo. Una mamá cuando se da cuenta que su hijo no muestra interés en compartir con los demás, debe de empezar a preocuparse”.

Esta conducta es siempre la misma, abundó, es por esto que ya con mayor edad el niño autista puede estar en medio de una serie de hechos muy emotivos a su alrededor y ellos no van a responder emocionalmente.

Pero esto, insistió, no es porque estén incapacitados para captar la realidad, simplemente no les interesa.

“Más que desconectarse de la realidad, es que no establecen un vínculo con el exterior. Cuando un niño se desconecta de la realidad estamos hablando de otra patología que es la psicosis, el autismo no corresponde a esto, no está desconectado”.

El especialista del IMSS indicó que esta “indiferencia” hacia quienes les rodean y su entorno depende de la severidad del autismo, que puede ser leve, moderado y grave.



“Cuando hablamos de un autismo grave estamos refiriéndonos a que es un niño que no interactúa con nada, además su comunicación verbal es nula o muy limitada, son niños que pueden estar días, semanas encerrados sin realizar actividad alguna”; por esta razón, en su edad adulta serán totalmente dependientes, incluso para comer, beber o realizar cualquiera de las actividades básicas.

En cambio, “en un autismo leve los menores pueden tener ciertas actividades, establecer cierto lenguaje, pero no lo utilizan de manera adecuada, no tienen espontaneidad para hablar o realizar actividades”.

El objetivo en psiquiatría, subrayó Bernardo Cruz, es que el niño aprenda a tener una interacción social, “aunque sabemos que el autismo es incurable, estos niños en su propio mundo pueden desarrollar habilidades, como trabajar y prepararse sus alimentos, y por supuesto que el objetivo es que tengan una calidad de vida adecuada, si el autismo es leve y puede desarrollar ciertos aspectos del lenguaje, entonces el objetivo es que aprenda a utilizar el lenguaje de manera espontánea y tengan una vida funcional, socialmente hablando”.

miércoles, 28 de julio de 2010

El síndrome del autismo, en "Es Posible"


BUEN MATERIAL-N O HAY QUE DARSE POR VENCIDO.

El niño autista no es deficiente

José Rubio

El presidente de una asociación valenciana de padres de niños con autismo, refería que la incidencia actual de casos de autismo se estima en el 1 por cada 100 ó 150 niños. Como fácilmente se puede comprender, este aumento del mil por ciento respecto de hace tan sólo veinte años, no se debe al crecimiento real de casos, sino a una variación en la clasificación epidemiológica de los trastornos de la infancia. Alrededor de los años ochenta se abandonaron las categorías clínicas (psicodinámicas), a favor de novedosas teorías cognitivo-comportamentales, que sitúan el trastorno autista en el déficit cognitivo, es decir del orden de la deficiencia mental, dejando fuera la subjetividad del niño. La consecuencia es la fenomenal multiplicación de casos agrupados bajo este trastorno. Esto se presenta como un avance científico, queda eliminada la implicación clínica del sujeto, y en consecuencia se aborda únicamente con un aprendizaje que restaure las deficiencias. Tal perspectiva pedagógica, fácilmente, se vuelve invasiva, empuja a los padres a hacerse educadores hasta el límite de sus fuerzas: a más y mejores aprendizajes mayores resultados, y esto sin límite. Hay que decirlo, los resultados, no obstante, son inciertos, no hay una clara proporción entre a más aprendizaje, mayor resolución del trastorno. Y cada vez más se oyen testimonios de padres para advertir de las falsas esperanzas que pueden conducir a verdaderas tragedias.

Se logró diferenciar el autismo de la discapacidad, el doctor Kanner, psiquiatra norteamericano, por primera vez en el año 1943, describió unas características específicas —distintas del cuadro clínico de los débiles mentales— que denominó «autismo precoz infantil», situándolo del lado de las enfermedades mentales. Igualmente otro psiquiatra austriaco, Hans Asperger —en esa misma época— describe un cuadro similar, aunque menos grave, que llama «psicopatía autista», indicando claramente que no se trata de un déficit cognitivo, sino de una «anomalía» de su constitución psicológica. Martín Egge —autor de un clarificador y documentado libro titulado El tratamiento del niño autista— dice que el trastorno del contacto es el quid que conduce al sujeto a tomar distancia y obstaculiza la abstracción conceptual. La razón diferencial del autismo, desde el principio y actualmente también, es la desconexión del sujeto sin déficit mental que lo justifique, se podría decir que, pudiendo neurológica y funcionalmente ser normal, algo enigmático de su forma de ser, impide el desarrollo.

Los niños autistas —el psicoanálisis de orientación lacaniana lo comprueba cada día en los múltiples casos que atiende, así como en las diversas instituciones y familias que orienta— son sujetos que habitan el lenguaje y, si sabemos escuchar su singularidad, ellos nos hablan. Establecer, por fuera de las pautas educativas, el contacto subjetivo, abre las vías de una regulación y un avance madurativo claro. Es lo que algunos autistas llamados de alto nivel, como es el caso de Temple Grandin, no se cansan de repetir. Así pues, no seamos sordos, la tarea no solo es reeducativa, principalmente es hacer posible ayudarle a construir un «autismo entre varios».
 

Autismo: Etiologías y Tratamiento

UN PROYECTO D E VIDA , TERAPIA PARA VIVIRLA

Apacaf trabaja para mejorar el día a día de personas con trastornos del entorno autista planificando cursos estivales en su casa de la parroquia estradense de Berres

El paseo con los perros es una de las actividades cotidianas. // Bernabé / Luismy

PABLO COUSO - A ESTRADA En la parroquia estradense de Berres hay un lugar en donde el aflorar de los frutales, propio del verano, tiene un valor especial que no se puede medir con dinero. Se trata del centro que posee la Asociación de Pais de Persoas con Trastorno do Espectro Autista (Apacaf) y en el que desde el año 2005 residen personas con este tipo de discapacidades. Allí, una pequeña huerta próxima a la entrada de la finca constituye un nuevo "campo de batalla" para los ocho residentes con los que cuenta la casa.

La especificidad de estas discapacidades fue la principal causa para la proliferación de este tipo de centros, ya que antes las personas con autismo eran tratadas en otras entidades de naturaleza médica que no tenían el grado de especialización necesario para ayudarles con este tipo de trastornos. Sus efectos se clasifican en tres categorías como son la interacción social, la comunicación verbal y, en tercer lugar, modificaciones en el campo de la imaginación a la que están unidas las conductas repetitivas tan identificables con las actitudes asociadas al autismo.

Organizaciones como Apacaf trabajan por todo el mundo para mejorar las condiciones de vida de las personas con autismo, tal y como explica su presidenta, María José Ferradáns, cuando afirma que su intención es "ofrecerlles a estas persoas un proxecto de vida que se adapte ás súas potencialidades". En ello se centra el trabajo que se hace en Berres, donde además de actividades en los diferentes "obradoiros" o los trabajos en la huerta, procuran realizar las labores propias de la vida cotidiana. Así, se les ofrece la posibilidad de obtener una cierta independencia, haciendo cosas a las que las personas acostumbradas a una vida social considerada normal no suelen dar importancia, como son hacer la cama, preparar la comida, o lavar y tender la ropa. Cada uno de los residentes en el centro participa en la medida de sus posibilidades y para vigilarlos y alentarlos cuentan con la ayuda de las 14 personas que, por turnos, se encargan de su cuidado.

El verano está de visita también en este centro, donde del verde salen flores y de las caras sonrisas. Caras nuevas, también, con la llegada de compañeros que pasarán allí períodos de diez días para la realización de los campamentos estivales.

En Berres, las personas responsables del proyecto de Apacaf se mantienen firmes en su propósito de terapia ecológica basada en procurar la adaptación de un universo vital a las potencialidades de las personas que lo transitan.